Fuentes Quintana afirma que la economía española está ya en el crecimiento cero
«La denominada OPEP II -la fuerte subida de precios energéticos de 1979- ha puesto a nuestra economía en una situación muy difícil: España puede acumular, a finales de año, una pérdida de treinta puntos en la relación real de intercambio respecto a sus valores de 1973, la inflación, en el mejor de los casos, no bajará del 17% y las expectativas empresariales anuncian caídas reales de producción para los próximos meses».
«El pasado mes de marzo, a juzgar por el consumo eléctrico, el crecimiento pudo haber sido ya nulo», afirmó ayer el ex vicepresidente del Gobierno para Asuntos Económicos y asesor del presidente Suárez, Enrique Fuentes Quintana, en el acto de presentación del número 2 de Papeles de Economía Española.
En la presentación de este volumen, así como de otro que contiene los últimos informes de la OCDE y del Fondo Monetario Internacional sobre España, el profesor Fuentes manifestó también que es necesario dar un golpe de timón en la política económica y descartó su vuelta al Gobierno, aunque dijo que sus colaboradores son libres de aceptar o dejar cargos, en una referencia explícita a Javier del Moral.
En la primera parte del número 2 de Papeles de Economía Española se recoge la opinión de cuatro economistas de distintas formaciones políticas (el ministro José Luis Leal, el socialista Enrique Barón, el comunista Julio Segura y Guillermo Piera por, CD) sobre la crisis económica española.
Enrique Fuentes, al referirse a esta parte, destacó la total coincidencia de todos ellos en el diagnóstico de la crisis y, aunque con pequeñas diferencias de matiz, en las medidas de ajuste que deben abordarse: la crisis tiene un carácter mundial y una doble trascendencia política y social, es una crisis de oferta y costes (por ello sin reestructuración y reconversión de distintos sectores no habrá una salida a la misma); tampoco habrá salida sin una reforma de las instituciones (sistema financiero, fiscal, gasto, empresa pública y Seguridad Social), y en la necesidad de un ajuste exterior.
El profesor Fuentes, que dijo que todos los economistas, excepto uno que se dice tal -lo que fue interpretado como una alusión a Abril Martorell-, coinciden en la diagnosis de la crisis y en las medidas a adoptar, afirmó que el ajuste de la inflación es imprescindible, pero no suficiente.
Es necesario una moderación del crecimiento de todas las rentas, no sólo las salariales, y una política monetaria y presupuestaria adecuada. Insistió asimismo en la necesidad de ajustar la producción, en la reforma del sistema económico heredado y en el ajuste exterior. Todo ello repartiendo los costes de la crisis con equidad y colaborando todos en su superación.
Sobre el volumen que presentaba, Fuentes destacó también el trabajo de Roberto Centeno sobre la crisis petrolera y el crecimieiito económico; la elaboración, por primera vez, de un índice de precios turísticos (que explica en buena medida la caída del sector); una encuesta sobre actitudes y conductas de los trabajadores ante el orden político y económico; un estudio de la burocracia espanola; el proceso de reforma y liberalización de las cajas de ahorro y otros.


























































