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La Generalidad alcanzó un déficit de quinientos millones durante 1979

El presupuesto real de la Generalidad provisional de Cataluña para el pasado año de 1979 resultó ser de 1.635 millones de pesetas. Esta cifra fue facilitada ayer a este diario por fuentes responsables de la Consejería de Economía y Finanzas de la Generalidad, las cuales manifestaron que acababan de ser obtenidas. El presupuesto para este año 1980 aún no ha sido elaborado, pese a hallarnos a finales de marzo, pero las fuentes indicaron qué se situaría entre los 2.000 y los 2.500 millones de pesetas.En el finalizado ejercicio de 1979, los ingresos de la Generalidad fueron de 1.100 millones. Se produjo, pues, un déficit de unos quinientos millones. Este déficit habrá sido parcialmente cubierto con la aportación de 150 millones de la partida número 32 de los Presupuestos Generales del Estado (destinada a la puesta en marcha de los entes preautonómicos) y con un crédito de 250 millones otorgado a la Generalidad por la Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorros de Cataluña y Baleares.

Para la elaboración del presupuesto de 1980, la Generalidad se encuentra con la hipoteca que presupuso el contrato suscrito, a instancias del antiguo consejero y ex miembro de UCD Juan José Folchi, con la empresa multinacional Mac Europe. Esta empresa tenía que cobrar ocho millones de pesetas para efectuar el presupuesto de 1980, que debía ser elaborado, en base cero.

Actualmente, los responsables de Finanzas de la Generalidad desearían que tal contrato no hubiese sido suscrito, pero su rescisión representarla una pérdida de unos dos millones de pesetas. Por ello, Mac Europe se limita actualmente a trabajos preliminares y complementarios al presupuesto.

Desde el punto de vista presupuestario, para la Generalidad 1980 será un año bisagra, en que contará con pocos medios financieros, pero deberá prepararse realmente para 1981, en que dichos medios se multiplicarán. En efecto, el presupuesto de la Generalidad para 1981 se calcula, según el propio departamento de Finanzas, que será del orden de los 35.000 a 40.000 millones de pesetas.

El funcionamiento práctico del gasto presupuestario bajo Tarradellas ha sido llevado a cabo en forma sin parangón con lo propio de cualquier institución pública. Resulta que en las consejerías no hubo una persona destinada a seguir la aplicación del presupuesto -sin que ello preocupase al dimitido Folchi- y los gastos ya aprobados en el consejo ejecutivo, a la hora de ser hechos efectivos, debían volver a ser aprobados por el mismo consejo ejecutivo. «Si el Consejo de Ministros español fuese regido por un autoritarismo como el de Tarradellas, España quedaría colapsada en muy poco tiempo», concluyó una alta fuente, la cual manifestó también que «en este tema, como en otros, Tarradellas transforma la imagen del general Franco en la de un gran liberal».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de abril de 1980