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Juicio por la matanza de Atocha

Mohedano: "Gómez Chaparro impidió investigar los indicios de un depósito de armas"

La intervención del letrado de la acusación particular José María Mohedano se centró en el examen de las pruebas periciales médica y forense y de las pruebas balísticas de las armas encontradas en poder de los procesados, en total catorce pistolas, dos revólveres, siete rifles y 2.600 cartuchos, aparte de las dos pistolas utilizadas en la masacre, una de las cuales (la que utilizó Fernández Cerrá) fue arrojada al río.Las pruebas médicas forenses han demostrado -afirmó el señor Mohedano- que no , hubo acometimiento mutuo, como pretende la defensa, sino total indefensión de las víctimas, que fueron alcanzadas por las balas en la parte posterior de sus cuerpos. Se refirió concretamente al origen de las pistolas utilizadas por los procesados en la masacre y afirmó que la que empuñaba García Juliá no procede del desecho de armas americanas de Torrejón, sino del material del Ejército. «Con esto», dijo, «no queremos hacer ninguna imputación a instituciones que merecen nuestro respeto. Simplemente queremos constatar que en las armenas se inutilizan aparentemente armas que están en buen estado y que son recogidas por personas infiltradas que luego arman a otras personas. No es responsabilidad de las instituciones, sino de estas personas concretas.»

José María Mohedano denunció la actuación del juez Gómez Chaparro, instructor del sumario de Atocha, como principal obstáculo en la investigación de indicios que apuntaban a la existencia de un depósito de armas en manos de personas con fines terroristas. Señaló una serie de pruebas denegadas, pospuestas o simplemente no realizadas, pedidas por la acusación particular con este fin, y puso como ejemplo el siguiente caso: «Poco después de la matanza de Atocha fueron asesinados dos policías armados (en una entidad bancaria sita en Campamento, siendo reivindicado el hecho por los GRAPO) con armas y municiones similares a las de Atocha. Pedimos un examen balístico al juzgado número 16, que entonces llevaba el sumario de Atocha, y admitió la prueba. Sin embargo, cuando poco después el sumario pasó a depender del juez Gómez Chaparro, éste nunca realizó esta prueba.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de febrero de 1980