Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
PAIS VALENCIANO

Dimite Albiñana tras la retirada del PSOE del Consell

«Renuncio a la presidencia por la decisión del Partido Socialista de retirarse del Consell. Soy militante de este partido y, por tanto, acato su decisión.» Con estas palabras, el ex presidente José Luis Albiñana inició sus primeras declaraciones tras la retirada socialista del Gobierno preautonómico. «En ningún momento he tenido voluntad de no aceptar la decisión de la ejecutiva, como se apunta en algunas especulaciones de estos días. No existen fisuras entre la ejecutiva y la presidencia, aunque, personalmente, nunca pensé dimitir, porque no me gusta dimitir de los cargos.»

En su opinión, la vía autonómica valenciana puede romperse definitivamente por la crisis política planteada tras la retirada socialista, que acusa a UCD de bloquear la autonomía. «Nuestro proceso se sustentaba en un pacto político que se refleja en el decreto de autonomía provisional, con el que se constituyó el Consell de acuerdo a la proporcionalidad de los votos. Si un partido se retira, esta proporcionalidad no es posible y la institución queda desmantelada.»El ex presidente insistió en la política de hechos consumados que le han arrastrado a renunciar del cargo. «La decisión de retirarse no nace de la propia institución, sino de un partido que quita su confianza a un pacto sobre el que se sostenía la arquitectura del proceso autonómico. No se trata del abandono de unos cargos, sino de la grave crisis del proceso con efectos multiplicadores en la medida que se desestabiliza el edificio que se estaba levantando. »

«La autonomía valenciana», siguió diciendo, «se encuentra estrangulada por una derecha reaccionaria, incapaz de romper con sus antecedentes; que, como los cangrejos, camina hacia el pasado y no hacia el futuro. Es una derecha que no ha hecho nada por el País Valenciano, no sólo en cuarenta años sino durante los dos últimos siglos. Es una burguesía condenada al centralismo que no sabe tomar las riendas del desarrollo industrial valenciano. Esta derecha no democrática ni progresista nos estrangula en una situación dramática, pero eso mismo es un acicate para perseverar en la autonomía. »

Calificó más adelante de adecuada la decisión del PSPV-PSOE, en la medida que el proceso autonómico no puede mantener ninguna actitud hipócrita. «Los partidos no han encontrado una fórmula de salida y están abocados a una parálisis. Con esta decisión se pone de manifiesto la falta de colaboración de UCD en la vía del artículo 151, en la que no sólo no ha colaborado, sino que la sembró de una serie de obstáculos permanentes hasta llegar al surrealismo, como la resistencia de Castellón, con mayoría municipal de UCD, al pronunciamiento autonomista de los ayuntamientos para cubrir el primer escalón. »

En relación al funcionamiento de la institución afirmó que continúa con normalidad, porque «la Administración pública es permanente, pese a los cambios políticos» con el actual personal en situación de disponible hasta la llegada de un nuevo presidente.

Después de notificar su renuncia en las próximas horas al presidente del Gobierno, consejeros que le eligieron y a todos los parlamentarios valencianos, José Luis Albiñana dijo: «Me voy a casa. No tengo ninguna obligación para mantener las funciones administrativas. Las consecuencias de mi renuncia afectan exclusivamente a los partidos y al Gobierno central, no a mi persona. Todas las transferencias fueron asumidas por los consellers de UCD. Por tanto, la legalidad no se resiente, ya que cada titular continúa siendo competente para tomar las decisiones sin someterlas al pleno del Consell.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de diciembre de 1979