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Nueva crisis en el PCE de Asturias

Ocho dirigentes del Partido Comunista de Asturias dimitieron de sus cargos y dirigieron a todas las agrupaciones comunistas un escrito en el que denuncian «la deficiente dirección regional y la escasa, en algunos casos nula, incidencia del partido en los frentes de lucha». Entre los firmantes del documento se encuentra Luis Alvarez Sostres, secretario general del PCA de Avilés y miembro del comité y del secretariado regional.

Fuentes comunistas aseguran que esta nueva crisis es una continuación de la surgida en Perlora, donde se celebró, en el mes de marzo de 1978, la tercera conferencia regional, que fue abandonada por 110 delegados en desacuerdo con el desarrollo de sus sesiones. La mayoría de aquellos delegados se dieron de baja en el partido y otros, como Vicente Álvarez Areces, ex secretario general del PCE de Asturias, y ex miembro del Comité Central, fueron expulsados.La militancia comunista asturiana ha descendido desde los sucesos de Perlora de 10.779 afiliados a 8.274 en la actualidad, aseguran. El documento, encabezado con la frase de Lenin Es más grave empecinarse en el error que cometerlo, denuncia la existencia de clientelismo y personalismo en la dirección: el deterioro del movimiento obrero con la aparición de un fuerte proceso de desafiliación en Comisiones Obreras, central sindical que padece el burocratismo de los dirigentes del partido: la desatención a los concejales comunistas, la caída de la presencia comunista en el movimiento ciudadano y su inexistencia en otros frentes. El PCA sólo tiene 137 militantes procedentes del mundo de la cultura y 123 campesinos.

«La dirección regional del PCA», afirma el escrito, «no quiere, ni podría, dada su incapacidad política, aunque quisiera, transformar la situación del partido.» Los ocho firmantes concluyen anunciando su dimisión como directivos del PCA: piden la revisión de los expedientes disciplinarios a que fueron sometidos numerosos militantes a causa del conflictivo congreso de Perlora y solicitan la apertura de un proceso de discusión en todas las organizaciones del partido sobre la situación política y organizativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de octubre de 1979

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