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UCD intenta el consenso con el PSOE sobre las autonomías

Unión de Centro Democrático (UCD) desea alcanzar un consenso con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) sobre los estatutos de autonomía vasco y catalán, como protagonistas principales del marco constitucional en que han de insertarse, según fuentes solventes de ambos partidos. Mientras tanto, el resto del arco parlamentario se divide entre quienes mantienen una posición netamente centralista (Coalición Democrática y los grupúsculos a su derecha) y las fuerzas nacionalistas, polarizadas en torno a cada uno de los dos proyectos de estatuto.La postura centrista, presentada desde una perspectiva de estricto respeto a la Constitución, parece condicionada por la actitud de las Fuerzas Armadas, que han puesto de manifiesto en los últimos días que su aceptación de la Constitución exige el respeto de la Carta Magna por parte de todo el mundo. Los socialistas, por su parte, continúan aferrados a la necesidad de aprovechar el estatuto para encontrar una solución política a la cuestión vasca, con mayor atención hacia la pacificación de Euskadi que al rigorismo jurídico.

El PSOE destaca a este respecto que tanto el proyecto de estatuto vasco como el catalán coinciden en constituir las respectivas comunidades autónomas «de acuerdo con la Constitución», lo que impediría en el futuro que prosperara cualquier norma estatutaria que contradijera el texto constitucional. Por el momento, estima ambos proyectos de estatutos como suficientes para colmar, y en cierto modo calmar, las reivindicaciones autonómicas mayoritarias del País Vasco y de Cataluña.

Los socialistas abordarán, en todo caso, el estudio de los estatutos, poniendo la máxima atención en los aspectos económicos que pudieran significar situaciones de privilegio para unas nacionalidades respecto a otras nacionalidades o regiones del Estado. En esta línea se mantendrá también el Partido Socialista Andaluz (PSA), que pondrá el acento en la oposición tajante a la institucionalización de desigualdades regionales.

Los grupos parlamentarios aguardarán hasta el último día de plazo -25 de junio próximo- para la presentación de los motivos de desacuerdo -eufemismo en sustitución del término enmiendas, con el que se pretende revestir de carácter especial al procedimiento legislativo estatutario- a los proyectos de estatuto.

UCD, que en principio parecía dispuesto a plantear la batalla de los estatutos en el Tribunal Constitucional, planteará ahora numerosos escritos, de acuerdo con la opinión centrista de que son abundantes los puntos de ambos proyectos que adolecen de inconstitucionalidad. Como indicio de la posición centrista, para los responsables gubernamentales en esta materia el proyecto de estatuto catalán -considerado menos inconstitucional que el vasco- contendría hasta dieciséis aspectos contrarios a la Constitución, según revelaron fuentes catalanas.

El descontento de las minorías nacionalistas ante esta postura de UCI) es manifiesto. Fuentes parlamentarias vascas mostraron en los pasillos de las Cortes, durante el último Pleno del Congreso, su asombro ante la ruptura de contactos por parte del Gobierno con el Partido Nacionalista Vasco (PNV) en el momento que se aproxima el estudio del estatuto.

Coalición Democrática se opone al Estatuto vasco

Mientras tanto, Coalición Democrática, firmemente opuesta especialmente al Estatuto vasco, ha solicitado formalmente al Congreso de los Diputados que, previamente al estudio de los estatutos de autonomía, el Gobierno remita a las Cortes, para su aprobación, los proyectos de leyes orgánicas del Tribunal Constitucional, sobre financiación de las comunidades autónomas, sobre policía de las mismas, del poder judicial, del Tribunal de Cuentas, del Consejo de Estado y sobre el referéndum. En total, siete leyes, cuya elaboración atrasaría el proceso autonómico, al menos hasta el año próximo.

El secretario general del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC), Antoni Gutiérrez, advirtió ayer en Martorell (Barcelona) contra los peligros para el Estatuto catalán que provienen «de la presión de la derecha económica, política e institucional», sin excluir la derecha catalana.

Cierta sorpresa ha causado, en cambio, que la junta nacional de Falange Española Auténtica expresara su apoyo inicial a sendos proyectos de estatutos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de junio de 1979

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