Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ningún partido ha decidido su política de alianzas

La estrategia de pactos y alianzas para la elección de alcaldes de los municipios recién elegidos ocupa toda la actividad de los partidos políticos en Euskadi. A la espera de lo que al respecto decidan dos pilares importantes de la balanza en el País; Vasco, como son PSOE y Herri Batasuna, la situación es aún oscura y compleja. Como dato puramente informativo cabe señalar que a escala de Vizcaya, Guipúzcoa y Alava (226 municipios), el PNV ocupará la alcaldía en 105 de ellos, por contar con mayoría absoluta.

Aunque en cierto modo es prematuro adelantarlo, parece poco probable que pueda salir adelante una alianza generalizada de partidos nacionalistas -PNV, Euskadiko Ezkerra (EE) y Herri Batasuna (HB)- de cara a la obtención del mayor número de alcaldes nacionalistas en el País Vasco. Sí podría, sin embargo, afirmarse sin temor a errar que EE y HB estarían dispuestos a apoyar al PNV en aquellos casos en los que la alcaldía pudiera ir a parar a manos de UCD y, en algún caso, del PSOEPortavoces de Euskadiko Ezkerra afirmaron ayer a EL PAIS que su intención en principio es apoyar a candidaturas de izquierda (si son de izquierda abertzale o de independientes de este signo con más motivo). «Entre dar el voto a UCD y al PNV, está claro que nos inclinaríamos por el segundo. No lo tenemostan claro si la opción es PNV o PSOE. Es muy probable que en muchos casos apoyaríamos a los socialistas y en otro nos abstendríamos.»

Por su parte, Herri Batasuna, saboreando aún su posición de privilegio lograda en las elecciones, cavila aún en la política a seguir. Apoyaría, eso parece claro, al PNV, siempre y cuando el Ayuntamiento corriera el riesgo de ser regido por UCD. En otros casos podría tener reparo -y se abstendría- en dar su apoyo al PNV, porque aunque dentro de la línea nacionalista, lo considera «de derechas», y choca frontalmente con él en lo que al Estatuto de Autonomía se refiere (HB es partidario de redactar uno desde la base de los municipios). Su postura puede ser de inequívoca alianza con los independentistas -entre ellos tiene situados un buen número de hombres- y de abstención en ayuntamientos en los que no haya riesgo de que la alcaldía sea ocupada por UCD.

Al igual que Euskadiko Ezkerra, Herri Batasuna utilizaría la abstención para -cuando no exista riesgo de alcalde de UCD- no significarse como protector del PNV. Se duda sobre su actitud en caso de que Euskadiko Ezkerra necesitara su apoyo para lograr algún sillón de alcalde. Quizá su actitud sería abstencionista, siempre y cuando no fueran a verse beneficiados UCD, PSOE e incluso PNV. La abstención parece sería también su solución en caso de que PNV y UCD pugnaran por una alcaldía.

El PC parece que respetará en Euskadi el pacto estatal acordado con el PSOE, que haría extensible en el País Vasco a Euskadiko Ezkerra siempre que lo necesitara. «En otros casos -declaraba Roberto Lertxundi- nuestra Posición sería la de apoyar alcaldes democráticos de izquierda y autonomistas.»

A la espera de la celebración de su comité nacional para decidir, el PSOE prefiere callar. Una fuente autorizada del partido aseguraba a EL PAIS: «Es difícil que lleguemos a acuerdos con UCD, y tampoco vamos a dar apoyo incondicional a nadie.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de abril de 1979