Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Subnormales: más de la mitad sin escolarizar

La madrileña zona de Vallecas y el Pozo del Tío Raimundo son ese terrorífico botón de muestra para ilustrar la situación de los subnormales, en lo que a escolarización se refiere. «La barriada -explica una vecina de la zona- está llena de niños subnormales. Muchos, como en mi caso, se habrían evitado de haberme hecho el test cromosómico en su momento, y no después de tener cuatro hijos, dos de ellos subnormales profundos.» Y, sin embargo, la zona cuenta únicamente con un colegio especial, recientemente inaugurado. El colegio Vallecas, en el kilómetro nueve de la carretera de Valencia, con sólo cincuenta plazas disponibles de las 144 que constituyen su capacidad real, «y que podrían ser una realidad sólo con correr unos cuantos tabiques». Otro de los colegios especiales, el del Santo Angel, se niega a admitir subnormales profundos, y un poco la misma cantinela se repite en todas partes.Los problemas que padece esta zona de Madrid debieran, sin embargo, hacer reflexionar a las autoridades sanitarias. En más del 50 % de los casos de subnormalidad, las razones hay que buscarlas en una mala atención al parto. Un delito sanitario, en suma. «Mi hija tiene ahora veinte años -comenta Elena, madre de una niña enferma-, y la he tenido doce en casa. Lo cierto es que nació con parálisis cerebral por mala asistencia en el parto y después no teníamos dónde llevarla. Ha sido la ruina psicológica de mi marido y, finalmente, conseguimos que la admitieran en el colegio nacional especial de La Atalaya, en Ciudad Real; pero con la edad que tieneen cualquier momento nos la pueden devolver. Yo me pregunto qué haremos entonces.»

Otra de las causas de subnormalidad es la que ilustra el hijo de Julia M. «Nació bien, pero a los catorce meses pasó el sarampión y le quedó un virus cerebral que le ha aniquilado por completo.» A los dieciséis años, el hijo de Julia espera ser expulsado de un momento a otro de La Atalaya, cuando ya es menos que un ser vegetal.

No hay soluciones

¿Soluciones? Ninguna. «La cartilla de la embarazada es en realidad una idea antigua que ya figuraba en los planes sanitarios de 1974, lo único nuevo sería aplicarla, y mucho nos tememos, por algunos comentarios escuchados a médicos, que esto no va a ser así.»Los colegios privados tampoco han conseguido ni tan siquiera paliar la situación de abandono de este casi 50 % de subnormales de la zona de Vallecas. « Si el coeficiente es muy bajo no te los admiten en ninguna parte», comenta la madre de dos pequeñas subnormales profundas sin escolarizar. «Y lo cierto es que hace dos años se consiguió dinero para crear colegios especiales en las zonas de Orcasitas y el Pozo, pero la Administración no se pone de acuerdo ni sobre solares ni sobre nada, es decir, que el problema no es únicamente económico.»

Los 3.000 millones de pesetas para educación especial de que se habló recientemente en la prensa tienen que ser aprobados aún por el Parlamento, y nadie sabe en qué .puede quedar esta cifra. Mientras tanto, el problema se agrava, especialmente en los suburbios de las grandes ciudades, como Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de marzo de 1979