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"Escrito en América": dos años y medio de peregrinaje televisivo

Entrevista con la actriz y promotora de la serie, Susana Mara

Escrito en América es probablemente el proyecto más ambicioso de TVE: la adaptación de 39 novelas y cuentos de los mejores escritores latinoamericanos. La actriz argentina Susana Mara propone a TVE la idea de dar a conocer al gran público de nuestra televisión, de las televisiones de países hispanoparlantes y posterior comercialización al resto de las televisiones, la novelística latinoamericana en un intento de integrar y acercar las culturas. La idea es asumida por TVE y potenciada por el Ministerio de Cultura. El lector puede juzgar el largo y vergonzante proceso a que fue sometida la serie por los ejecutivos de Prado del Rey. José Ramón Pérez Ornia ha recogido, en largas conversaciones con Susana Mara, la verdad y el humillante vía crucis de Escrito en América, en el que están implicados grandes nombres de las letras, de la política y de TVE.

La actriz argentina Susana Mara, hija de española y de argentino, es amiga personal de numerosos escritores latinoamericanos. La Sociedad de Autores de Argentina la envía como principal intérprete, en 1962, al Festival de las Naciones, de París. Crea en 1968, para el segundo programa de TVE, La hora 11 (serie dedicada a escritores de todo el mundo) y diecinueve programas bajo el título Meridiano 71-Oeste, con escritores latinoamericanos, y que estuvo en antena durante los años 1971-73.Susana Mara piensa que su proyecto de «integración cultural» es viable en 1976 porque cree que también en TVE han debido cambiar las circunstancias políticas. Y vuelve a la carga. Escribe a Rafael Ansón el 1 de septiembre de 1976 y le envía memorándum de la serie diecinueve días más tarde. Parece que sí. TVE le encomienda que se dirija a los autores para obtener en firme la cesión de derechos. La constancia de la actriz encuentra respuesta en la incompetencia y pereza laboral de los ejecutivos, quienes delegan en ella las primeras gestiones de trámite. No en vano Susana Mara se autodefine «creadora, mediadora y principal intérprete» de ocho episodios de la serie de 39 relatos. Así, a primeros de enero de 1977, «con la mejor y más generosa disposición por parte de los escritores latinoamericanos», se presenta a José Luis Colina, entonces subdirector de programas dramáticos, con los derechos de autor de nada menos que 170 obras. José Luis Colina le asegura que la llamaría en breve para firmar el contrato, que el «ciclo latinoamericano» se emitiría por la primera cadena y que, las filmaciones comenzarían en mayo de aquel año 1977.

En el contrato se estipula que las filmaciones comenzarán en mayo de 1977 y concluirán en enero de 1978 y que «Susana Mara percibirá la cantidad de 1.690.000 pesetas líquidas por las gestiones realizadas para conseguir los derechos de autor de trece obras, por la asesoría y colaboración en los guiones de las mismas y por la interpretación del principal papel femenino en las ocho obras elegidas». Por lo demás, TVE le pagaría 50.000 pesetas por cada una de las obras que superase el número trece y en concepto de las gestiones ya detalladas. El contrato no se firma. No porque los directivos no estén satisfechos con las condiciones. Todo lo contrario. Porque el 31 de marzo Leocadio Machado, adjunto del señor Colina, le comunica a la actriz que lo que TVE quiere son veintiséis programas y no sólo trece.

Ante el creciente malestar de los autores, el director general, Rafael Ansón, acelera el proceso en julio de 1977. Los días 7 y 20 se firman los contratos para la producción de veintiséis obras que se filmarán simultáneamente con dos equipos de forma que en el plazo de un año se produciría la mayor parte de los dos ciclos y en cualquier caso no más allá de dieciocho meses. Y en aquel mismo mes de julio comienza la filmación de la primera obra, El túnel, de Ernesto Sábato. Rafael Ansón habla, en aquella ocasión, de producir otro ciclo de trece programas hasta completar un total de 39 programas -y pide a Susana Mara una lista de las nuevas obras y que obtenga la cesión de los derechos. Trabajo que la actriz realiza en colaboración con el escritor Daniel Moyano.

«A primeros de octubre de 1977 me llamó el ministro de Cultura, Pío Cabanillas, para felicitarme por mi labor oficiosa y de encantamiento en esta conquista de acercamiento de la cultura latinoamericana a la española, a través de TVE, y me dijo que Escrito en América era uno de los medios más eficaces para lograr esa integración de culturas, que era uno de los objetivos del Ministerio de Cultura. También en esta ocasión me pidió colaboración para organizar el almuerzo-homenaje.»

El tantas veces citado José Luis Colina le comunica a Susana Mara el 27 de abril de 1978, siendo ya director general Fernando Arias Salgado, que TVE producirá únicamente once programas. «Ante mi pregunta de si esto suponía una supresión definitiva de los restantes veintiocho programas, me dijeron que quizá, tal vez, se harían dos o tres programas más.» Susana Mara escribe entonces indignada a José María Carcasona, director adjunto de TVE para la programación, le recuerda que ya habían sido adquiridos los derechos mundiales de exhibición y le pregunta: «¿Qué se les contesta a los autores? ¿Qué queda de Escrito en América? Dado que tanto el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, como el ministro de Cultura, Pío Cabanillas, han tenido una intervención directa y decisiva en todo el proceso de Escrito en América, me veo obligada a hacer llegar esta carta y la documentación adjunta tanto a uno como a otro» (16 de mayo de 1978).

Fernando Arias Salgado, director general de RTVE, recibe el 6 de junio a Susana Mara. Una larga conversación de tres horas y la promesa de que se reemprende la producción de los veintiséis episodios ya contratados y que en enero de 1979 se ultimarían los detalles para la realización de los otros trece. Sin embargo, poco después (el 26 de julio de 1978) se convoca una reunión. «Fue algo penoso y lamentable -explica Susana Mara- Estaban presentes los señores Ramos Losada (director de TVE), Carcasona, Pérez Puig (jefe de los programas dramáticos) y Pedro Amalio López (adjunto a este último). El señor Ramos Losada para justificar el retraso con que se estaban cumpliendo los contratos firmados con los autores y conmigo, dijo que aquéllos eran demenciales. Lo demencial no eran los contratos, sino la decisión injustificada e inexplicable de la TVE que él dirigía de parar la realización de los programas. Debo aclarar que en esta reunión la única obsesión que tenían estos señores era contentarme renovándome mi contrato, que caducaba el 31 de julio. Por aquel entonces yo había interpretado una sola obra. La culpa era exclusivamente de TVE. Pero la renovación del contrato no me impide silenciar tanta injusticia, maltrato y frases humillantes para este proyecto, para los autores que lo integran y para todo lo latinoamericano. Para TVE yo soy un testigo incómodo.»

Desde enero de 1977, fecha en que tenían que haberse iniciado los rodajes, hasta hoy, solamente se han realizado diez programas. Es decir, una obra cada dos meses y medio. Los altos ejecutivos alegaban que por aquel dinero se podían comprar muchas horas de programas a los americanos. Pero hay todavía un hecho más lamentable. Pablo Neruda fue eliminado del cielo por decisión de Gustavo Pérez Puig. «Este señor -explica la actriz- dijo en varias ocasiones que podía recurrir a sus muchas y grandes influencias para que no se llevara a cabo este convenio, porque TVE no podía gastar tanto dinero en un autor que al final no era Shakespeare y que el ciclo debía de haberse realizado en Hispanoamérica, pagado por los latinoamericanos. »

Susana Mara escribe el 16 de noviembre de 1978 al ministro Pío Cabanillas y adjunta un amplio dossier con todas las irregularidades de producción por parte de TVE. El ministro encarga a Miguel Martín que dé una respuesta y explicación a Susana Mara, quien actuaba en representación de todos los escritores. Miguel Martín, director de TVE, escribe con fecha 5 de diciembre (pero el sobre lleva matasellos del 18 de enero de 1979). La carta de Miguel Martín dice: « Mi querida amiga. Me complace comunicarte que en TVE se ha puesto en marcha la producción de los programas de la serie Escrito en América, con lo que se termina felizmente tu proyecto. Me comunican que los últimos episodios ya están presupuestados y localizados, tanto en los que intervienes tú, según contrato, como aquellos otros en los que necesariamente han de intervenir otros actores. Me satisface darte esta noticia. Un saludo afectuoso.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de febrero de 1979