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"Wanted"

«Se dice que, para la detención del autor material del asesinato del magistrado Cruz Cuenca, la policía recibió la importante ayuda de un ciudadano que informó de sus sospechas respecto a Caballero Carbonell, y que recibirá un premio superior al millón de pesetas. Desde luego, la cooperación cívica con las fuerzas de segundad, máxíme en un tema de la gravedad del terrorismo, es encomiable, hasta el punto de que el desconocido informador merece la gratitud pública. Menos claro es hasta qué punto esa gratitud debe expresarse en forma de recompensa económica.Dicen las fuentes que han trascendido el hecho que, de ahora en adelante, se darán recompensas económicas a cualquier ciudadano que facilite la detención de terroristas.

Aparte de la dudosca estética de resucitar, en plena recta final del siglo XX, y en España, pintorescos métodos del viejo farwest americano, parece que, en cierto modo, supone rebajar la cooperación ciudadana al nivel, obviamente no ejemplar, de los confidentes por dinero. (...)

Todos debemos luchar contra el terrorismo, esto es cierto. Y debemos cooperar cívicamente con el aparato de seguridad del Estado, también es evidente. Pero sin cambiar los papeles ni convertir en policías a todos los ciudadanos. La policía es una actividad profesional y específica.

Es lógico suponer que más de un ciudadano dispuesto a colaborar desinteresadamente en el duro combate de la sociedad española contra el terrorismo tendría escrúpulos morales de hacerlo bajo el incentivo de recompensas económicas. (...)»

31 enero

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