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Suárez reitera que el ingreso de España en la OTAN no es un tema urgente

El presidente del Gobierno español, Adolfo Suárez, tras su discurso ante el Parlamento Europeo, respondió una por una a las veintiocho preguntas formuladas por diversos parlamentarios europeos, entre los que se encontraban varios españoles. La mayor parte de las preguntas giraron en torno a la integración española en la CEE, a la seguridad en el Mediterráneo, a las relaciones con el mundo árabe e Israel, OTAN y diversas cuestiones relativas a política interior.Suárez volvió a repetir la tesis de que el ingreso español en la Alianza Atlántica, ingreso al que su partido es favorable, no es una cuestión urgente y que, en todo caso, debe ser debatida en el Parlamento español. Explicó que las relaciones diplomáticas con Israel se abrirían el día que se dieran los primeros pasos para un arreglo del problema del Oriente Próximo, y precisó que cualquier solución para la zona debería de pasar por el reconocimiento de los derechos del pueblo palestino.

El presidente español señaló que las elecciones municipales habían sido convocadas después de las generales, a tenor de las disposiciones de la ley de Régimen Local y de la disposición adicional octava de la Constitución. Pero añadió, con humor, que «junto a la argucia de las leyes están las conveniencias políticas, y yo opté por lo que me convenía más».

Suárez se extendió en la explicación de por qué no se habían producido depuraciones en el seno de la policía española, señalando que el proceso de la reforma española no podía hacerse contra nadie, y precisando que, no obstante, en el último año se habían rejuvenecido sensiblemente los cuadros de mando de la policía.

La última pregunta la formulaba el parlamentario socialista español Luis Yáñez, quien señaló la conveniencia de que Suárez hubiera retrasado su viaje en vista de la convocatoria posterior de elecciones generales. Suárez respondió diciendo que le parecería más grave haber dejado de aceptar la invitación que el que se pensase que había hecho uso electoralista del viaje .Yáñez, en su respuesta, manifestó que la contestación del presidente le parecía también electoralista, pero no obstante le felicitó por su intervención ante el Consejo.

A última hora de la tarde, el presidente español abandonó Estrasburgo, tras hacer entrega de una obra de Miró al museo Noruego de Briggen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de febrero de 1979