El Real Automóvil Club
de Barcelona está recogiendo firmas de ciudadanos para pedir al Ministerio del Interior la anulación de la disposición legal por la que se limitó en 1976 la velocidad de los automóviles en carretera a cien kilómetros por hora. Estima el Club que esa limitación no contribuye a limitar el consumo de carburantes ni a reducir el número de accidentes.


























































