Los servicios de información alemanes también espiaron a militares
El Servicio de Información Militar alemán (MAD) ha espiado sistemáticamente a algunos oficiales, suboficiales, soldados y secretarias de oficinas militares, según fue confirmado ayer en Bonn. Así se revela en una comunicación del antiguo jefe del servicio, general Scherer, que desempeñó esta función entre 1972 y 1977, durante el período ministerial de Georg Leber, que dimitió el pasado mes de abril tras descubrirse un caso de espionaje en su departamento.
El nuevo caso de escuchas a cargo de un órgano estatal se produce un día después de trascender el control policial de la correspondencia y comunicaciones telefónicas entre la República Federal de Alemania (RFA) y los países socialistas, y el mismo día de la confirmación del nombramiento de Klaus Kinkel, un «hombre de Genscher», para el puesto del Servicio de Espionaje alemán (BND). Por primera vez este cargo no estará en manos de un militar.
Por su parte, la prensa refleja varios casos de militares «observados» por el Servicio de Información Militar desde 1974. Un teniente en la reserva fue espiado mediante el conocido aparato denominado chinche, aplicado a su teléfono porque de vez en vez visitaba a una amiga en Berlín oriental. Una secretaria fue igualmente espiada electró nicam ente al comprobarse que tenía un conocido que trabajaba en una agencia de viajes polaca. Trece soldados acuartelados en Baden-Wuerttenberg fueron controlados, igualmente, mediante micrófonos ocultos, al sospecharse de ellos que podrían ser comunistas. En un restaurante de Kiel se procedió igualmente contra otro sospechoso. Un cabo y su mujer fueron interrogados durante dos horas, en 1975, tras un viaje turístico a Berlín. Previamente se habían instalado varias chinches en su casa.


























































