EL PAÍS y UCD
Aunque mi ideología política no se enmarca exactamente con lo que pudiéramos llamar ideario de UCD, no le oculto mi simpatía por este partido, sobre todo por el esfuerzo de sus dirigentes en implantar la democracia en nuestro país.Y hoy le voy a hablar del famoso espacio de TVE sobre el congreso de aquel partido, que yo también consideré excesivo en cuanto al tiempo. Me dirijo a usted porque ese diario, del que soy asiduo lector e incluso accionista (sólo poseo una acción, conseguida a última hora, por mi deseo de estar en una empresa que considero honesta y al margen de cualquier partidismo), no ha hecho, en esta ocasión, gala de la independencia que le caracteriza.
EL PAÍS no ha de ser en ningún momento el periódico de la oposición al Gobierno, sino el de la objetividad, la crítica razonable y precisamente de la independencia. Y en este caso, lo escrito sobre el tema que aludo, ese periódico ha cargado las tintas, se ha exagerado. Faltaba el artículo del señor De Senillosa, en el que este buen señor toca el arpa a cuatro manos. ¡Por lo visto, el problema del terrorismo es fácil de resolver! Si tiene alguna fórmula mágica, no utilizada hasta ahora, debiera haberla propuesta al Gobierno, al que a buen seguro le hubiera quitado un buen peso de encima y a los españoles una grave preocupación y tanta zozobra.
En definitiva, queremos los lectores de ese periódico menos sensacionalismo, equilibrio y más sentido común.


























































