Ocho muertos y 18 heridos más en Irán y la Universidad, cercada

Por lo menos cinco personas resultaron muertas y dieciocho heridas en una localidad iraní próxima a la ciudad de Hamedad, donde el pasado viernes la policía abrió fuego contra una manifestación nutrida por más de 2.000 personas, que desplegaban una marcha pacífica de protesta. En otros enfrentamientos registrados en distintas localidades iraníes tres personas más murieron en la represión de los disturbios por parte de la policía.

Simultáneamente a estas informaciones, la prensa de Teherán informaba ayer del asalto de centenares de manifestantes a las oficinas del gobernador militar de Khermansa, al oeste de Irán, mientras acontecimientos similares, contra oficinas gubernamentales, municipales y bancos se registraban en la localidad de Dezful. Asimismo, en la ciudad de Zanjan, grupos de asaltantes provistos de teas incendiaron una oficina judicial y una entidad cultural.Según informaciones recogidas por la prensa iraní, en todo el país se registran manifestaciones-monstruo de miles de participantes, donde grupos de estudiantes, sectores medios y trabajadores reivindican un Gobierno islámico y corean eslóganes de libertad, independencia y otros de signo antimonárquico, contra el sha de Irán, Mohammed Reza Pahlevi.

Durante todo el día de ayer la Universidad central de Teherán permanecía cercada por la policía y el Ejército, al objeto de reprimir cualquier conato de manifestación antigubernamental. La principal avenida de la capital persa se hallaba constantemente sobrevolada por helicópteros en vuelo rasante sobre esta vía urbana que conduce hasta la Universidad. Grupos de estudiantes que no pudieron interrumpir el tráfico en el recinto universitario lo hicieron en calles y plazas adyacentes, mientras el Ejército y la policía disparaban granadas lacrimógenas contra ellos.

Al tiempo que disturbios similares se registraban en la Universidad Melli, al norte de la capital, grupos de estudiantes de ambos sexos, muchos de ellos compuestos por adolescentes de bachillerato, recorrían la capital con pancartas reivindicando apoyo al líder religioso Komeini, quien ha amalgamado a su alrededor una amplia corriente de solidaridad por parte de todos los manifestantes. Si bien no se dieron ayer cifras de nuevas muertes, la violencia de los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes no se descartaba que llegasen a producirse nuevas víctimas.

Un despacho oficial informó ayer de la captura de un soldado de veintidós años de edad, el cual -según esta información- disparó sobre el jefe de policía de la ciudad de Jahrom, al sur de Chiraz, y sobre el gobernador militar de la zona, causando la muerte del primero y graves heridas al segundo. El detenido, Hassan Fard Assadi, disparó sobre ellos desde un edificio de treinta metros de altura, siempre según el despacho oficial. Tanto la ciudad donde se produjo el atentado como toda la provincia en la que se halla situada se encuentra bajo ley marcial y la tensión en las calles es muy elevada.

Otras informaciones señalaban que las huelgas de los obreros petrolíferos de la zona de Kuzistan han concluido, si bien estas noticias proceden de fuentes patronales. Los movimientos huelguísticos se han extendido a la radiotelevisión iraní, aunque parece remitir en los yacimientos de cobre de Sarcehmeh, donde los mineros se habían sumado a la huelga en días pasados.

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Hasta el momento no hubo repercusiones políticas ante los acontecimientos, pese a que no se descarta que sobrevengan en las próximas horas, dada la envergadura de los disturbios, que cuentan con amplio apoyo en los sectores populares.

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