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Ayer comenzó la peregrinación internacional gitana en Sevilla

Venciendo numerosas dificultades derivadas de la falta de colaboración de organismos públicos y privados dieron comienzo anoche, con un solemne Vía Crucis por grupos nacionales, los actos oficiales de la peregrinación internacional de gitanos organizada por la Comisión Pontificia de Migraciones y Turismo y el Apostolado Gitano.

Miles de gitanos procedentes de varios países europeos fueron llegando durante toda la jornada de ayer a Sevilla e instalándose en el campamento montado por el Ejército en el recinto donde se celebra anualmente la famosa feria de abril. Al sevillano medio le ha llamado poderosamente la atención la presencia de gitanos de pelo rubio, muchachas vestidas a la moda francesa o familias calés viajando en automóviles de lujo.El campamento, protegido y vigilado por la Policía Armada y el Ejército, consta de unas doscientas tiendas de campaña y casetas de feria entoldadas provisionalmente. Los peregrinos disponen de 5.000 colchonetas militares, servicios higiénicos y sanitarios, cabinas telefónicas y conducciones de agua. Un retén de bomberos permenece día y noche en la zona. Los bares tienen formalmente prohibida la venta de bebidas alcohólicas.

Según sus organizadores, la peregrinación pretende ofrecer la solidaridad del pueblo gitano -que reforzará sus lazos de convivencia en estos tres días-, la confesión universal de su fe religiosa y la ex posición de su problemática social a la sociedad paya. Entre los actos religiosos programados destaca la procesión con antorchas que esta noche recorrerá la distancia que va del prado de San Sebastián a la basílica de la Macarena, cuya vir gen es el auténtico centro espiritual de la peregrinación y ante cuya imagen se postrarán los gitanos.

El domingo por la mañana tendrá lugar la celebración de la misa gitana, concelebrada por el obispo auxiliar de Sevilla, Antonio Montero, y el presidente de la Comisión Pontificia de Migraciones, monseñor Clarizio, y en la que participan los cantabres El Lebrijano, Chiquetete, Naranjito de Triana, Curro Éernández y Romerito deterez (el corresponsal de EL PAÍS fue testigo, durante un ensayo, de las dificultades de este último para encajar la letra del Sanctus en un ritmo por soleares), los guitarristas Pedro Peña y Pedro Bacan y el órgano flamenco de Paco Suárez. Por la noche, artistas andaluces rendirán homenaje folklórico a los peregrinos.

Antonio González Heredia, coordinador nacional del Apostolado Gitano, denunció a EL PAÍS que los gitanos españoles continúan siendo, discriminados en la actualidad, especialmente en los aspectos educativo, laboral y de vivienda, aunque en Andalucía, añadió, se da una mayor consideración hacia ellos. Acerca de la participación en los actos de estos días del diputado gitano Ramírez Heredia (UCD), declaró que la aceptaban pero que «en el mundo gitano su, opinión vale tanto como la de cualquier otro gitano. Como político nada tiene que ver con nosotros».

En, cuanto a las dificultades de organización, hay que señalar que organismos como el Ayuntamiento y la Diputación no terminaban de materializar sus promesas. La mayoría de los colegios religiosos de la provincia negaron su ayuda. Solamente la instalación de 160 farolas ha supuesto un desembolso de un cuarto de millón de pesetas. Finalmente, el Apostolado Gitano logró que el gobernador civil gestionase determinadas facilidades de última hora que han permitido seguir adelante.

Sólo el Ejército ha respondido plenamente, cubriendo algunas tareas que otros organismos habían prometido. Al parecer, el propio Gutiérrez Mellado dio instrucciones precisas en este sentido y el regimiento de ingenieros ha montado gran parte de la infraestructura necesaria para acoger a los gitanos, incluyendo el servicio de megafonía. El propio Ejército preparará el desayuno a los peregrinos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 1978