Dieciocho personas resultaron muertas
ayer, al estrellarse un helicóptero entre las montañas del oeste de Noruega. De las víctimas, dieciséis trabajaban en las perforaciones de petróleo en una isla del mar del Norte; y las dos restantes eran los tripulantes del aparato. El helicóptero, del tipo Sikorsky S-61, pertenecía a una compañía aeronáutica privada noruega.


























































