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Un satélite soviético cayó sobre Canadá

Un satélite artificial soviético de la serie Cosmos, con un pequeño reactor atómico a bordo, cayó ayer sobre el noroeste de Canadá, desintegrándose en el aire. Las autoridades canadienses y norteamericanas informaron del accidente e insistieron en que no existe peligro de contaminación radiactiva en la zona.

El satélite, identificado como el número 954 del tipo Cosmos, tenía fines militares y estaba dotado de un generador nuclear para autoalimentarse. Fue lanzado al espacio el pasado 18 de septiembre y desde hacía más de un mes soviéticos y norteamericanos habían advertido que estaba fuera de su órbita y que se acercaba peligrosamente a la atmósfera terrestre.Totalmente fuera de control, el satélite ruso se precipitó a la una de la tarde de ayer, hora de Madrid, sobre la isla de la Reina Carlota, en la costa noroeste de Canadá. Según todos los indicios, el ingenio no llegó al suelo, ardiendo y desintegrándose en el aire a causa de la violenta fricción con la atmósfera. De cualquier modo, la región sobre la que cayó el Cosmos 954 está escasamente poblada y las posibilidades de que el accidente hubiera costado vidas humanas eran prácticamente inexistentes.

El consejero especial del presidente Carter para asuntos de Seguridad Nacional, Zbigniew Brzezinski, declaró ayer que las posibilidades de contaminación radiactiva eran mínimas, pero que pese a ello aviones especiales norteamericanos estaban recorriendo el área, junto a otros aparatos de la fuerza aérea canadiense, para detectar cualquier posible radiación en la atmósfera. La Casa Blanca norteamericana telefoneó ayer al primer ministro de Canadá, Pierre Trudeau, para informarle del accidente, y el ministro de Defensa canadiense celebró, horas después, una conferencia de prensa en la que señaló, asimismo, que eran mínimos los riesgos de contaminación.

No se facilitaron detalles sobre la misión encomendada al satélite soviético, aunque, presumiblemente, fuera de espionaje.

Brzezinski informó a los periodistas que el Cosmos caído sobre Canadá llevaba a bordo algo menos de cincuenta kilogramos de uranio enriquecido 235. El consejero presidencial señaló que el asunto estaba siendo llevado conjuntamente, y con gran cooperación, por soviéticos, canadienses y norteamericanos, y resaltó que no existía peligro alguno. Brzezinski declinó responder una pregunta sobre la misión del satélite ruso, aunque reconoció que estaba siendo rastreado por los equipos de observación norteamericanos. También descartó que el uranio 235 a bordo del Cosmos 954 fuese un arma atómica, y dijo que formaba parte de un mini-reactor nuclear encargado de suministrar electricidad al satélite.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de enero de 1978

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