M. Camacho: La carga de la crisis está muy repartida
« En todos los pactos sociales que hemos conocido hasta aquí, impuestos, los salarios es lo único que se ha bloqueado y ha descendido. Los precios han seguido subiendo, y los beneficios empresariales se han repartido en diferido a través de las cuentas de regularización de balances y el reparto de acciones gratuitas. Para nosotros ese plan teamiento era una trampa fenomenal que no tenía nada de pacto y tampoco nada de social. Un pacto social así también era negativo, además, porque era un«parche; o sea, no sólo no resolvía la crisis, sino que al no tocar las causas que la engendran, ésta se reproducía dos o tres años más tarde, y algunas veces incluso antes. Pero frente a este pacto social, negándolo incluso, los acuerdos de la Moncloa constituyen un pacto político y económico que, por primera vez, ya no carga la crisis exclusivamente a los trabajadores, sino que trata de repartirla lo más equitativamente posible, teniendo en cuenta la correlación de fuerzas en el momento actual. Es verdad que los salarios no van a aumentar en lo fundamental, pero yo pregunto: ¿hay alguien que crea que con millón y medio de parados que podría haber a fin de año vaa haber muchos trabajadores con la fuerza moral y material para conseguir un aumento de salario, sobre todo si ello pone en peligro su puesto de trabajo? No sólo los trabajadores van a hacer un cierto sacrificio, a determinados niveles altos, sinoque los impuestos a pagar por el capital aumentan enormemente. Por eso Ferrer, presidente de la CEOE, dice que considera las cargas sociales de extrema dureza. Y dice también que los acuerdos de la Moncloa no aseguran el despido libre que ellos piden. 0 sea, que la patronal, esa patronal reaccionaria englobada en torno a la CEOE, constata que los que tienen más van a pagar más.»
, noviembre 77


























































