La radicalización saharaui divide a los argelinos
La crisis desatada en la ex colonia española del Sahara como consecuencia de la captura, por el Frente Polisario, de los trece técnicos franceses que operaban en Mauritania podria tener a medio plazo un efecto boomerang sobre el propio régimen argelino, que ha apoyado hasta ahora, de forma incondicional, las acciones de los guerrilleros saharauis.
Los dirigentes argelinos ven, efectivamente, con cierta desolación cómo la mayoría de los países árabes siguen casi con absoluta indiferencia el desarrollo de una crisis que podría desembocar en un conflicto armado. Sensación de aislamiento reforzada por el hecho de que el tema no parece suscitar tampoco una prisa especial en el seno de la Organización para la Unidad Africana.Por el momento, sólo ocho países africanos, además de la propia Argelia, han reconocido a la República Arabe Saharaui Democrática y se empieza a considerar en Argel, según informa nuestro corresponsal Manuel Ostos, que aquella decisión de los guerrilleros saharauis fue demasiado precipitada, a la luz de los resultados diplomáticos conseguidos en este terreno por el Frente Polisario.
De otro lado, las privilegiadas relaciones mantenidas hasta ahora con la organización guerrillera saharaui no suscita ya una unanimidad total en el interior de la dirección política argelina. No todos los sectores del aparato, político argelino comparten, por ejemplo, la aparente radicalización delas acciones del Frente Polisario, aunque estas diferencias de análisis todavía no se han traducido en presiones directas para que ese tipo de relaciones cambien.
Las informaciones ahora remitidas desde Argel coinciden en lo sustancial con las que fuentes diplomáticas transmitieron a EL PAIS la semana pasada en el sentido de que habían surgido importantes diferencias entre los guerrilleros saharauis y el régimen argelino.
Entre tanto, Estados Unidos parece seguir con cierta indiferencia el desarrollo de los acontecimientos.
Después de las entrevistas celebradas por el secretario de Estado, Cyrus Vance, con los ministros de Asuntos Exteriores de Argelia, Abdelaziz Buteflika, y Marruecos; Mohamed Bucetta, el portavoz del departamento, Hodding Carter, afirmó que «la posición -norteamericana no ha cambiado y continúa siendo de neutralidad».
Mientras tanto, el conflicto bilateral teral entre Francia y el Polisario, a propósito de la captura de los guerrilleros saharauis de técnicos franceses en Mauritania, parece en, vías de solución diplomática. Aunque las tropas galas siguen en estado de alerta, el enviado especial del presidente Giscard ha declarado en París que se siente optimista sobre cl desenlace de la crisis.
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