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Un centenar de feministas asalta la sede de "Inteviu"

Un centenar de feministas asaltó anoche la sede de los laboratorios fotográficos de la revista Interviu. Las asaltantes arrojaron tomates y huevos contra varias personas, al tiempo que produjeron una lesión en un ojo del colaborador de la publicación Luis Cantero al rociar su rostro con un spray de pintura.

La acción de las feministas radicales estaba motivada por la publicación de un anuncio en un matutino barcelonés, al parecer por parte de Luis Cantero, requiriendo la presentación de muchachas violadas, y, de ellas, con preferencia las que hubiesen resultado embarazadas. La finalidad del anuncio era la publicación de un reportaje sobre el tema y la presentación era recompensáda con mil pesetas.Las asaltantes portaban una sola pancarta con la inscripción «No a la prensa machista». Gran parte de las manifestantes mostraban una actitud agresiva en extremo contra todos los hombres que estaban en los alrededores de la concentración, incluidos los periodistas. La presencia de Luis Cantero incrementó la excitación de las feministas. Antes de que éste pudiese explicarse fue agredido. Uno de sus ojos resultó claramente congestionado por la pintura de un spray color butano. La lluvia de huevos y tomates también afectó a otras personas, incluida una periodista que mostró su disconformidad ante las agresiones. ,

Los gritos de las asaltantes eran: «Contra violación, castración», «boicot a Interviú», «que hablen los violadores», «puercos», «violadores» y otros de parecido cariz. Uno de los actos que produjo mayor satisfacción a las manifestantes fue la quema en plena calzada de ejemplares del semanario.

Una veintena de ferninistas entró violentamente en los laboratorios e increpó a los allí presentes, entre los que se encontraba el director de Interviú, Antonio Alvarez-Solís. Cuando éste les pidió que expusieran sus criterios, las feministas prefirieron abandonar el local, que habían pintado abundantemente con sus spray, al tiempo que arrojaban por el suelo material fotográfico, para celebrar una asamblea en plena calle. En ella predominó el criterio de las más moderadas y las feministas abandonaron el lugar. En total los incidentes duraron una hora, sin que hiciese acto de presencia la fuerza pública.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de octubre de 1977

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