Reportaje:

Insuficiente dotación económica para la conservación de los parques naturales

La lucha de los ecologistas por defender determinadas zonas naturales (Doñana, Gredos, delta del Ebro, Valcotos, Dragonera, Aiguamolls, etcétera) obliga al replantearse la actual situación de los espacios naturales protegidos en España. ¿Qué superficie de nuestro país se encuentra incluida bajo el mencionado epígrafe? ¿En qué condiciones se protege nuestra naturaleza? Sobre ello informa .

La legislación española define a los parques naturales como «espacios de relativa extensión que se declaran por ley como tales por la existencia en los mismos de ecosistemas primigenios que no hayan sido sustancialmente alterados por la penetración, exploración y ocupación humana, donde las especies vegetales y animales, así como los lugares y las formaciones geomorfológicas, tengan un destacado interés cultural, educativo o recreativo, o en donde existan paisajes naturales de gran belleza.»«El Estado fijará las medidas para salvaguardar las características y valores que determinaron su declaración, facilitará el acceso para su uso, disfrute, contemplación y aprovechamiento ordenado de sus producciones e impedirá los actos que directa o indirectamente puedan producir su destrucción, deterioro o desfiguración».

En la actualidad España cuenta con ocho parques naturales, que en total suman 90.000 hectáreas de extensión. Cifra ridícula, sobre todo si se compara con el millón y medio de hectáreas de las 36 reservas nacionales de caza. Por otro lado, existen diecinueve sitios naturales de interés nacional, con un total de 2 1.000 hectáreas.

Tanto los parques nacionales como los sitios naturales deberán ser reclasificados, en cumplimiento de la ley 15/1975, de Espacios Naturales Protegidos. Según el mencionado proyecto se establecerían nueve parques nacionales, con una superficie total de 124.000 hectáreas, ocho parajes naturales de interés nacional, con un total de 4.000 hectáreas, y ocho parques naturales, con unas 25.000 hectáreas.

No basta, sin embargo, con «reclasificar». De poco sirve crear parques nacionales sobre el papel si luego no se lleva a cabo una consignación presupuestaria que les permita adquirir los terrenos del mismo o realizar las obras de infraestructura que permitan combinar la protección con el disfrute de la naturaleza, de lo contrario se reproducirán por todo el país situaciones como las del actual Parque Nacional de la Montaña de Covadonga.

La necesaria planificación de los parques nacionales

El Parque Nacional de la Montaña de Covadonga (16.925 hectáreas) fue uno de los dos primeros establecidos en España en 1918. Su creación por decreto tenía como objeto la protección del paisaje, aunque más tarde predominaron otras motivaciones de carácter histórico y religioso (la basílica y la cueva, en el pueblo de Covadonga, son visitadas anualmente por miles de peregrinos). El parque está situado en el macizo occidental de los Picos de Europa (Asturias), y contiene montes cubiertos, de bosques, cumbres y praderas alpinas, así como numerosas especies de animales escasas en nuestra Península.La carretera de montaña que pasa por Covadonga asciende por un trazado sinuoso de unos diez kilómetros y muere en unas praderas alpinas, al borde de los lagos Ercina-Enol del Parque pintorescamente entre los Picos de Europa.

El impacto producido por el turismo en esta zona del parque nacional ha sido estudiado por un grupo de biólogos ingleses pertenecientes a la School of Life Sciences, de la Leicester Polytechnic, dentro de un trabajo dirigido por J. A. Fowler y titulado Estudios ecológicos en el norte de España, realizado en agosto de 1976, cuya versión española nos ha facilitado la Asociación Asturiana de Amigos de la Naturaleza (ANA).

Este trabajo revela que durante la temporada turística unos 30.000 visitantes diurnos, 5.000 vehículos y 1.000 campistas visitan semanalmente la zona de los lagos Ercina-Enol del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, que, aunque solo representa una pequeña zona del mismo, es precisamente la más visitada.

En ausencia de instalaciones adecuadas, se depositan allí unas diez toneladas de desechos y residuos cada semana. La densidad de los excrementos humanos alrededor de las zonas dedicadas a camping llega a niveles que los autores del trabajo califican de «inaceptable».

«Nuestra primera impresión al llegar a este lugar fue que la intrínseca belleza del mismo se veía notablemente reducida a causa de:

a) La presencia de un camping atestado de gente y sin ningún tipo de organización.

b) La gran cantidad de desperdicios esparcidos por doquier.

c) La ausencia total de facilidades sanitarias e higiénicas, tanto para los visitantes diarios como para los usuarios del camping, lo cual es causa de que las heces humanas sean muy frecuentes en una amplia zona.

Tal fue nuestra desilusión, a la vista del destrozo causado por el turismo en aquella zona, que renunciamos a acampar en Ercina, retirándonos a un camino lateral cerca del lago Enol.»

Finalmente, el informe concluía: «La situación a largo plazo resulta más clara de apreciar por el estudio de los efectos bióticos, ya que la erosión del suelo y la degradación de la vegetación debida al pisoteo es muy severa alrededor del lago Ercina. Por otro lado, ambos lagos están en un rápido proceso de eutrifización, aunque es posible que este último se deba más al ganado que pasta en sus cercanías que al turismo.

Si no se arbitran medios para proveer de instalaciones apropiadas a una zona de gran importancia turística, nos veremos obligados a coincidir con la extendida opinión de que la política de parques nacionales en España es decididamente miope. »

La naturaleza es necesaria

No solamente desde el punto de vista recreativo, sino también como infraestructura básica de la nación en cuanto a clima, régimen hidrogeológico, suelo, fenómenos nivales, medio atmosférico, producción de materias primas y -aunque de difícil comprensión para determinadas mentes- como valor propio, independientemente de toda «utilidad» para el hombre" la naturaleza debe ser conservada.Dado que los espacios naturales están situados en cotas superiores o similares a las áreas en que se ubican las estructuras urbanas, agrícolas o industriales y a las infraestructuras artificiales (embalses, canales, etcétera), ejercen sobre estas estructuras e infraestructuras una serie de influencias que inciden decisivamente sobre la economía y el medio ambiente del país.

La conservación de la naturaleza exige que la ley que la proteja vaya acompañada del presupuesto económico suficiente para que sea posible crear una infraestructura que garantice el buen funcionamiento de la zona protegida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 24 de agosto de 1977.

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