Mandos intermedios denuncian la falta de planificación en el centro Ramón y Cajal

La ausencia de órganos directivos y administrativos con suficiente ascendiente, la irracionalidad en la distribución del personal sanitario, los desajustes en el funcionamiento y el bloqueo hospitalario que se experimenta desde la inauguración son algunos de los temas denunciados por los jefes de sección y los médicos adjuntos del CentroRamón y Cajal, en un escrito emitido ayer y cursado al titular de la cartera de Sanidad, Enrique Sánchez de León.

Los 97 médicos firmantes del escrito establecen que la capacidad de funcionamiento del Centro Ramón y Cajal no ha alcanzado en ningún momento los objetivos fijados por las juntas de gobierno y facultativa, órganos ejecutivo y consultivo, respectivamente, que dirigen el Centro. Al tiempo que destacan la muy escasa rentabilidad que se extrae de las instalaciones que el Centro posee -respecto de la gran inversión realizada-, se alude también a las notables deficiencias que experimentan estas instalaciones, en cuanto a su construcción y a los necesarios suministros de material a los que ha de hacer frente.

En la base de las reivindicaciones del cuadro médico del Centro Ramón y Cajal -conocido también bajo la denominación Piramidón-, se encuentra lo que los firmantes definen como falta de planificación, y que según ellos se materializa en el bloqueo en la capacidad de hospitalización, de la cual establecen que no se ha realizado ni gradual ni escalonadamente, como se había previsto en cuanto a los planes de montaje. La causa de esta ausencia se encontraría en la falta de órganos directivos y de administración hospitalaria dotados de capacidad de acción y planificación suficientes para acometer una adecuada puesta a punto del Centro y la satisfacción de las necesidades, cuya cobertura se previó completar cuando entró en servicio.

El escrito concluye con una alusión muy directa a lo que califica de incapacidad de aquellas personas que han organizado, hasta ahora, los centros hospitalarios, y con la exigencia de que en los nuevos órganos directivos de la planificación sanitaria española no incluya ni las estructuras ni las personas que han sido responsables de la caótica situación actual.

Según manifestaron fuentes clínicas solventes, del malestar existente en el centro no parece que vayan a derivarse actitudes drásticas a corto plazo, y el escrito tiene un carácter indicativo hacia el nuevo Ministerio de Sanidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 21 de julio de 1977.

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