Gente
Geoffrey Figueroa,
hijo de un modesto matrimonio de obreros de Montevideo, está inquietando a los medios científicos, porque a los cincuenta días de su nacimiento habla y responde a sus padres con bastante corrección. El pediatra no se explica el porqué de este desarrollo prematuro. Por supuesto, cientos de estudiosos están llegando a Montevideo para poder charlar con el pequeño.


























































