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Campaña electoral para el Congreso y el Senado

"No deseo continuar en la Presidencia si no obtengo el respaldo necesario"

«Yo no deseo continuar en la Presidencia si no obtengo el respaldo necesario para poder gobernar con eficacia. Yo voy a las elecciones voluntariamente, pero consciente del riesgo que he aceptado.» Esta es una de las manifestaciones ofrecidas por el Presidente del Gobierno y candidato número uno de Unión de Centro Democrático (UCD), Adolfo Suárez, en respuesta al cuestionario que le propuso el director de la agencia Europa Press.Sobre la composición de su Gobierno, en caso de continuar en el cargo, el presidente-candidato adelanta que dependerá del resultado de las elecciones. «Unión de Centro Democrático, la coalición en la que me he comprometido, piensa que tiene un buen programa de Gobierno, y va a tratar de cumplirlo. Los hombres serán los que resulten más idóneos para esa tarea y serán, por supuesto, aquellos que conecten de alguna forma con las representaciones existentes en las Cortes para que sea posible -y discúlpeme la insistencia- gobernar con eficacia. Los graves problemas que aquejan al país, casi todos heredados, necesitan esa conjunción de valores: hombres preparados y eficaces y hombres con un respaldo que les permita llevar a cabo su gestión. »

En torno a la situación económica, -problema preocupante, pero «se divisa la salida del túnel»-, Adolfo Suárez aconsejó no caer en la demagogia propia de los períodos preelectorales. «Se.abusa, por ejemplo, -dice-, del argumento del endeudamiento exterior, y yo debo puntualizar que España es de los países industriales menos endeudados.» Igual planteamiento hizo el presidente del índice de la inflación en un período de transición política.

Igualdad de oportunidades

Respecto a la credibilidad de las elecciones del próximo miércoles, el señor Suárez asegura que el sistema de garantías jurídicas en que se asientan es absoluta y la igualdad de oportunidades se puede comprobar «en el uso de los medios de comunicación estatales y en el sistema de recursos establecidos».«Yo, naturalmente -dice el presidente del Gobierno más adelante-, concurro con la aspiración de ganar. Es el móvil final de todo candidato. Pero considero mucho más importante, cualquiera que sea el veredicto de las urnas que los resultados sean absolutamente veraces e indiscutibles. »

Agrega el presidente del Gobierno que en la estructuración de los diferentes momentos del proceso político, se tuvieron en cuenta las posiciones de la comisión de los diez. Sobre las resistencias a los cambios, Adolfo Suárez señala que no sólo hubo éstas, sino tensiones que urgían mayores prisas, y algunas de las cuales ni siquiera han trascendido a la opinión pública. «Una política nueva como la que emprendimos tenía, por fuerza, que suscitar resistencias de las estructuras que estaban más afianzadas, aunque sólo fuese por la fuerza de la costumbre.» Añade que, en cambio, el país, en general, ha demostrado su identificación con los propósitos del Gobierno.

Amnistía y extrema izquierda

El señor Suárez declara a otra pregunta del cuestionario, que su Gobierno concibió la amnistía como un procedimiento para conseguir la reconciliación nacional, pero que había que evitar que produjera efectos contrarios. Señala como el más decisivo factor contrario a la amnistía, «que no encontramos siempre la colaboración precisa por parte de las organizaciones a las que pertenecían los presos políticos».

Añade que hoy, «las cárceles están prácticamente vacías de presos políticos. »

Sobre la legalización de partidos a la izquierda del Partido Comunista de España, Adolfo Suárez señala que el deseo del Gobierno es que todos los partidos «estuviesen legalizados», cosa que no es posible legalmente, según dice, por las, «abiertas contradicciones entre sus estatutos y los preceptos legales». Agrega que incluso los partidos no inscritos en el Registro presentan candidaturas al Congreso y al Senado «y disfrutan prácticamente de la misma igualdad de condiciones que los demás».

El presidente del Gobierno manifiesta que las elecciones no significan el fin de la transición, sinoún nuevo capítulo. « El país comenzó a caminar hacia la democracia en el momento mismo en que Su Majestad el Rey pronunciaba el mensaje de la Corona y prometía un lugar holgado para todos los españoles en nuestras instituciones.»

En torno a otros temas de política práctica, el, señor Suárez contesta, partiendo siempre de que el 15 de junio es la fecha clave para la solución de todos ellos, que la reforma fiscal figura en el programa de la coalición que encabeza; que la alternativa exterior de España debe encuadrarse en su entorno geoeconómico y en el sistema de libre inciativa»; que Gibraltar sigue siendo «una espina clavada en el cuerpo español»; que la unidad de España sólo estaría en peligro si continuase «el desconocimiento del hecho regional», y «si nos siguiesemos negando al diálogo con fuerzas que piden descentralización y autonomía».

Por último, Adolfo Suárez, frente a la literatura que denomina catastrofista -a la que el 3 de julio, fecha de su nombramiento, no estaban ajenas «algunas esferas de poder»-, asegura que «volvería a aceptar el cargo».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de junio de 1977

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  • Entrevista de "Europa Press" a Adolfo Suárez