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División entre las fuerzas políticas ante la amnistía propuesta por el Gobierno

La huelga general con la que amenazaron para este lunes algunas asambleas de trabajadores vascos en el caso de que el Consejo de Ministros del pasado viernes no decretara la amnistía total, queda, por el momento, en suspenso a la vista de la declaración del Gobierno en la que parece quedar la puerta abierta para la excarcelación de todos los presos.

Esta fue, al menos, la posición mantenida por las centrales sindicales en el transcurso de una cumbre política bastante borrascosa celebrada ayer por la mañana en Bilbao, para valorar las medidas del Gobierno y adoptar alguna línea común de actuación. Si a la hora de la valoración no hubo acuerdos, mucho menos podía haberlos para decidir acciones conjuntas.En la cumbre estaban presentes algunos de los representantes más cualificados de una veintena de partidos (desde el PNV hasta la izquierda más radical) y cuatro centrales sindicales. Ya en el primer momento se registró una bipolarización de fuerzas que fue denunciada por algunos, pero que, en definitiva, quedó patente otra vez.

El Partido Nacionalista Vasco y el Partido Comunista de Euskadi se declararon desde el principio contrarios a cualquier movilización en la calle o en fábricas, empleando el argumento de que podían peligrar las elecciones. Aunque reconocieron que la amnistía que concede el Gobierno no es la que pide el pueblo, insistieron en que la lucha debe mantenerse en un terreno electoral para conseguir las reivindicaciones populares después de los comicios.

Juan José Pujana, representante del PNV, afirmó, por su parte, que las medidas de excarcelación adoptadas el viernes por el Consejo de Ministros estaban decididas con anterioridad a la semana pro amnistía, que ha costado al pueblo vasco cinco muertos y numerosos heridos. Esta versión fue rebatida, sin embargo, por el representante carlista, Mariano Zufía, que se refirió a la vaguedad de las palabras de Suárez ante la comisión vasca que recientemente se entrevistó con él y de la que formaba parte precisamente el señor Pujana. En esta entrevista el presidente del Gobierno habría aplazado en todo caso la excarcelación de todos los presos hasta después de las elecciones.

A Venezuela, Bélgica o Argelia

El señor Pujana informó, por otra parte, que según sus datos, además de los cinco presos cuyo extrañamiento ha sido acordado ya por el Gobierno, se estaban estudiando otros tres casos para conducirlos a Venezuela, Bélgica o Argelia, y que otros quince podrían regresar a sus casas. Con ello se resolvería el problema de los veintitrés presos políticos vascos -ocho con condenas en firme y quince en situación preventiva- que el Gobierno citaba expresamente en su declaración.La negativa del PNV y del PCE a cualquier movilización y a suscribir ningún comunicado fue apoyada también por el PSOE, PSP y Asamblea Nacionalista Vasca, mientras que el Partido Socialista Vasco (ESB) se abstenía de tomar cualquier decisión ante el congreso extraordinario que celebrará hoy en Vergara para decidir sobre su participación electoral.

El representante del Movimiento Comunista de Euskadi, Javier Villanueva, propuso, por su parte, que se negociara con el Gobierno la celebración, el próximo jueves, de manifestaciones pacíficas autorizadas en las cuatro capitales vascas y que se hiciera público un comunicado recogiendo los tres puntos siguientes: satisfacción por lo conseguido en el terreno de la amnistía; exigencia de un calendario para la excarcelación de los presos y nueva petición de amnistía total en el sentido en que la ha pedido el pueblo, incluyendo la vuelta de los exiliados.

La propuesta fue rechazada por los partidos citados anteriormente, que abandonaron la reunión, con lo cual el MC denunció la bipolarización que se estaba registrando entre las fuerzas vascas y para evitar ese peligro decidió no suscribir ningún comunicado conjunto para, en todo caso, hacer una valoración propia si lo estimaba conveniente.

Por lo que respecta a las centrales sindicales presentes, USO y Comisiones Obreras de Euskadi, señalaron que si bien no se había conseguido la amnistía total, sí se había registrado un cambio importante de situación después del Consejo de Ministros y que, por tanto, era necesario consultar con las asambleas de trabajadores para decidir cualquier acción.

A lo largo de toda la reunión quedó constancia de que la declaración del Gobierno suponía, evidentemente, un avance sobre posiciones anteriores, aunque queda pendiente el regreso de los exiliados y la propia excarcelación de todos los presos, que no parece asegurada de manera tajante.

Al final, tan sólo siete partidos de la izquierda radical vasca suscribieron un comunicado conjunto en el que se recogen básicamente los tres puntos propuestos por el MC y se insiste en que son precisas nuevas movilizaciones para lograr la amnistía total.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de mayo de 1977