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Acusan al Gobierno de promover la división en Euskadi

Cincuenta y siete alcaldes vascos, de los cuales cincuenta pertenecen a la provincia de Guipúzcoa, han anunciado su decisión de dimitir el próximo martes, día 24 de mayo, al no haberse cumplido por parte del Gobierno las reivindicaciones constantemente planteadas por el pueblo vasco de amnistía total y libertades democráticas, que garanticen unas elecciones libres de cara a la constitución de unas Cortes constituyentes.

Sobre el desarrollo de las conversaciones que se iniciaron en el mes de enero, a iniciativa de Telesforo de Monzón, y en las que participaron todas las tendencias abertzales, desde el Partido Nacionalista Vasco hasta ETA militar y ETA político-militar, se hizo ayer público un extenso informe, a modo de acta resumida, de su contenido en el que se pone de manifiesto el fracaso del logro de la unidad entre las fuerzas abertzales de cara a conseguir una estrategia común frente a las elecciones, una vez que se ha demostrado que se dan las condiciones mínimas anteriormente dichas.En el informe se da cuenta detallada del contenido de la conversación mantenida entre la comisión representativa de estos partidos políticos con el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, conversación que se relata de la siguiente manera: «Todos los miembros de la comisión coincidieron en que el Gobierno español se negaba a acceder a la liberación de los presos para las fechas de las elecciones, alegando su presunta debilidad frente a los sectores ultraderechistas del régimen, fundamentalmente de las Fuerzas Armadas, y apuntando únicamente la posibilidad de dar muestra de buena voluntad liberando algunos presos antes de las elecciones y posponiendo la puesta en libertad de los restantes para después de que éstas se llevasen a cabo y antes de que él dejara de ser presidente del Gobierno.» Ante la observación hecha por uno de los miembros de la comisión -añade el informe- de que el Gobierno español utilizaba los presos vascos en calidad de rehenes para no dar poder político al pueblo vasco, Suárez reconoció tal hecho. Igualmente le fue comunicado por parte de la comisión el que si para el día 24 de mayo no eran puestos en libertad todos los presos políticos y respetadas las libertades democráticas, se produciría la dimisión de los alcaldes, ETA iniciaría una ofensiva armada y partidos vascos pasarían a la abstención activa frente a las elecciones legislativas. Declaró no sentirse intimidado por estas amenazas y contar con la colaboración internacional para superarlas.»

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