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REVISTA DE PRENSA

Y la política exterior, ¿qué?

Hispanoamérica, ¿qué es hoy para España, qué pretendemos de aquel mundo? Retóricas de hermanamientos aparte, hay que montar un estudio serio de la realidad, ver cómo podemos beneficiarnos mutuamente, en lo cultural y lo económico. Y Oriente Medio nos enfrenta, de lleno, con el conflicto árabe-israelí. Que seamos el único país que se pretende democrático que no tiene relaciones con Israel, es extrañísimo. Pero que esto se haga en nombre de una «tradicional amistad» hispano-árabe que nadie aquí sabe en qué consiste y que en los países árabes ni siquiera sospechan, cobra incluso aires grotestos, etcétera.Todo este alarde propaganidístico, floklórico, sentimental, que se ha volcado en torno al restablecimiento de relaciones diplomáticas con México huele -y lamento decirlo- a mentalidad franquista: perifollos, humo, Charlatanería, sin apenas comunicación con la realidad. Ni el Estado español ni las relaciones de éste con México se verán mejoradas por esta fiesta mayor armada aquí. En todo caso, sólo la matizarán. Las relaciones de Francia con los pueblos francófonos de Asia, las de la Commowealth entre sí, incluso la de la Liga de Estados Africanos y la de la OEA, funcionan con menos música, con ningún mariachi y con muchas sesiones de estudio. Seamos del mundo.

10 mayo

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de mayo de 1977