Nueva cadena de atentados en Italia
La violencia de grupos extremistas italianos se ha plasmado en siete atentados perpetrados en Roma; Milán, Nápoles y Florencia.En Roma, los atentados tuvieron como objetivo una sede del Partido Socialista y un monasterio del centro de la ciudad. Contra ambos edificios fueron lanzadas botellas incendiarias, que provocaron sendos conatos de incendio.
En Milán, estallaron durante la madrugada dos artefactos explosivos: uno en una oficina de colocación y otro en una exposición de automóviles. Las bombas eran de fabricación rudimentaria y cada una de ellas llevaba más de doscientos gramos de pólvora negra; los daños fueron importantes.
En Nápoles, una sede del Partido Comunista Italiano y un círculo juvenil sufrieron graves desperfectos tras la explosión de otras dos bombas de fabricación rudimentaria.
Un cuartel de carabineros de Florencia sufrió el último de los atentados: el artefacto provocó rotura de ventanas y de la puerta del cuartel, pero no produjo danos personales.


























































