Gente
George Z. Zarb
médico californiano, acaba de afirmar -en esta especie de internacional contra, el beso que parece florecer- que una demostración apasionada en la noche del sábado puede llevar al sillón deldentista a primera hora del lunes. Según el doctor Zarb, no esdifícil que un -beso produzca el desencajamiento de la mandíbula en lo que él deno mina «el síndrome de noche del sábado».


























































