El camino de Europa
«Pronto, el palacio de La Zarzuela o el de Oriente y La Moncloa acabarán siendo escenarios familiares a los políticos europeos. No llevan, como es natural, la fama de un Downing Street, de un Eliseo o de un Quirinal, acostumbrados a toda suerte de encuentros bilaterales y multilaterales. Pero es un hecho que, merced a las reuniones políticas internacionales de diverso signo, Madrid se ha puesto de moda entre los grupos democráticos cuyos líderes -en el poder o en la Oposición- son los hombres que construyen la Europa del futuro, una Europa que finalmente también se está tejiendo en nuestro suelo. Ayer fueron Brandt y Mitterrand, huéspedes del PSOE; hoy Tindemans y Rumor, correligionarios de Ruiz Giménez y Cañellas los que proclaman su apoyo al movimiento democratizador y su deseo de recibir a nuestro país en el seno de las instituciones supranacionales.El primer ministro belga afirma, que Ios democristianos de Europa se pronuncian en favor de la plena participación de España en la CEE, una vez cumplidas las condiciones esenciales estipuladas por el Tratado de Roma, para permitir a la España democrática ocupar el lugar que, en justicia, le corresponde en la construcción de Europa ,mientras Lorenzo Natali, comisario de las comunidades europeas, ha elogiado el esfuerzo de los políticos españoles para unirse "a esta Europa que hace un cuarto de siglo comenzó la extraordinaria aventura del proceso revolucionario de unirse en paz y en la libertad".
Todo esto y bastante más se ha dicho en Madrid y se ha comentado ante el Rey y ante el presidente Suárez. ¡Qué lejos queda el "contubernio" de Munich! ¡Y cuánta razón llevaban los que aspiraban nada más y nada menos a que los portavoces de los pueblos de España se oyeran un día en Bruselas y en Estrasburgo! No había más que un camino: el de la democracia.»
, 3 febrero


























































