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Violentos incidentes en Madrid en las últimas 48 horas

Trágico balance: dos muertos

Madrid ha vivido en las últimas cuarenta y ocho horas violentas manifestaciones, en las que han perdido la vida dos personas. En medio de la confusión que aún existe, los gritos de «Cristo Rey», al tiempo que disparaban contra un muchacho indefenso, y la supuesta reivindicación del asesinato por la triple «A» (Alianza Apostólica Anticomunista), parece responder a una provocación de grupos extremistas con vinculaciones internacionales. La información recogida por nuestros redactores refleja el ambiente de tragedia surgido desde el pasado domingo.

La manifestación pro amnistía del domingo, en la que resultó muerto el joven Arturo Ruiz García, se caracterizó por sus grandes proporciones, tanto en tiempo -entre las once -de la mañana y las tres de la tarde- como en espacio -entre las plazas de Callao y la Moncloa, y todas las zonas adyacentes-, así como por la considerable dureza con que se emplearon tanto las fuerzas del orden como los manifestantes.La fuerza pública, en su mayoría compuesta por miembros de las brigadas especiales antidisturbios, que contaba también con fuerzas a caballo, empleó gran cantidad de botes de humo, bombas de gas lacrimógenos y balas de goma. Una de éstas, al menos, hizo impacto en el parabrisas de un automóvil que estaba parado en un semáforo de la calle de Princesa, en dirección a la plaza de España. El cristal quedó totalmente destrozado, mientras el conductor se echaba mano a la cara, al parecer por haberle saltado trozos de vidrio al rostro.

Por su parte, los manifestantes hicieron uso constante de piedras y ladrillos de obras próximas, así como cócteles Molotov, y cruzaron en las calles gran cantidad de automóviles, bancos y vallas de obras.

En esta situación, la manifestación se desarrolló discontinuamente, a base de grupos que normalmente no pasaban de cincuenta personas, en su mayor parte muy jóvenes. La dispersión de los hechos hace muy difícil un cálculo de los protagonistas, aunque como aproximación el Gobierno Civil de Madrid dio la cifra de 8.000.

Los grupos saltaron constantemente a lo largo de la avenida de José Antonio, calle de la Princesa y zonas adyacentes, aunque los disturbios fueron especialmente violentos en los alrededores de la plaza del Callao.

Entre los gritos que lanzaban los manifestantes, cabe destacar, por su mayor frecuencia, los de Amnistía, libertad, Menos policía y más amnistía, Amnistía total y, especialmente después de conocerse la muerte de Arturo Ruiz, Vosotros, fascistas, sois los terroristas.

Acciones incontroladas

En cuanto a la actuación de personas incontroladas, aparte de los asesinos de Arturo Ruiz, otro grupo de guerrilleros fue visto en la esquina de la avenida de José Antonio con la calle de Tudescos golpeando a un manifestante, al que dejaron la cara totalmente cubierta de sangre. Los atacantes portaban porras y guantes reforzados con material contundente.

Un testigo presencial de los disturbios relató que, aproximadamente a la misma hora de la muerte de Arturo Ruiz, un individuo de paisano zancadilleó a un muchacho de unos dieciséis o diecisiete años que huía de una carga policial en la plaza del Callao. El chico cayó al suelo, pero se revolvió e insultó a sus atacantes. Entonces uno de éstos, cuyos rasgos físicos tengo grabados -dijo el testigo-, sacó una pistola y disparó dos veces sobre el caído. Enseguida, un coche particular recogió al herido y se lo llevó.

Teddy Bautista, cantante y compositor, antiguo miembro del grupo musical Los Canarios, cuenta, asimismo, que fue objeto de una brutal. agresión casi delante del edificio de Radio Madrid, en la avenida de José Antonio, por parte de cuatro individuos también de paisano, uno de los cuales, al menos, esgrimía una pistola: «Me derribaron golpeándome con las culatas en la cabeza y en el hombro. Una vez en el suelo me pisaron concienzudamente, -ambas manos, mientras decían: éste es músico, por lo que creo que me conocían. Simultáneamente me molían a puntapiés, uno de ellos en el pecho, que es lo que más me duele y me preocupa. El médico se ha reservado el pronóstico hasta mañana.»

Otras personas que presenciaron los hechos aseguran que Mariano Sánchez Covisa, conocido como líder de los Guerrilleros de Cristo Rey fue visto tras el edificio de la Telefónica acompañado de otros cuatro o cinco individuos. También se dijo que en una ventana del piso donde se ubica la sede de Unión Nacional Española fue visto un hombre asomado con una escopeta de cañones recortados en la mano.

Heridos

De resultas de los incidentes resultaron heridas un considerable número de personas, tanto paisanos como miembros de las fuerzas del orden. Entre catorce policías, uno de ellos resultó quemado por el cóctel Molotov que le cayó a los pies.

En cuanto a los paisanos, Florencia Marcano Gonzáilez, de 52 años de edad, se halla ingresada en la Ciudad Sanitaria rovincial Francisco Franco, con heridas de bala en la mama derecha. Su estado es grave. Luis Fernández Fernández, de 44 años, se halla ingresado también en Francisco Franco. Su descripción coincide con la de un herido recogido en la plaza del Callao cuando no había nadie manifestándose y que presentaba una herida limpia en la cabeza, posiblemente de bala.

Otros dos más graves son Amalia Pérez Acedo, ingresada en la Ciudad Sanitaria La Paz, y Luis Olivas Pozo, ingresado en la Residencia Sanitaria Primero de Octubre. Fuentes próximas a La Paz informan, asimismo, que a mediodía del domingo fue internado en esta residencia el estudiante de políticas José Francisco Galera Quevedo, que resultó herido de un disparo en la cabeza. A media tarde del mismo día permanecían también internados en el servicio de urgencia de La Paz Jorge Herranz y Jody Barker.

Los otros heridos, todos de carácter leve, fueron atendidos en diversas casas de socorro. Asimismo, fuentes oficiosas informaron que entre los manifestantes fueron detenidas ocho personas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de enero de 1977