Disconformidad en Valencia con el nuevo vicario general
Un sector del clero valenciano ha mostrado su disconformidad por el reciente nombramiento de Vicente Ferrando, párroco de San Andrés, como vicario general, «pues, las consecuencias de este hecho son imprevisibles y, desde luego, ciertamente graves», Así se expresa una carta, que está siendo firmada por sacerdotes valencianos para dirigirla al arzobispo.El nuevo vicario general ocupa nueve cargos en la diócesis, además de desempeñar sus funciones de párroco, hecho que les lleva a formular a los firmantes la siguiente pregunta: «¿Esta acumulación de cargos en una persona no está revelando que se tiene como menores de edad a casi un millar de sacerdotes y a no pocos seglares responsables de la diócesis?» El escrito subraya la identidad de criterios y actitudes entre el obispo auxiliar, Jesús Pla, y el nuevo vicario general, pues «sabemos que ambos, preocupados por lo económico y administrativo, van a dejar otros campos en el orden pastoral mucho más importante para la Iglesia de hoy».


























































