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Quince maestros españoles en Bélgica, trasladados a España

Por decisión del Ministerio de Educación español, 15 maestros españoles destinados en Bélgica, de los 41 que enseñan entre los medios de la emigración española, han recibido una orden de traslado obligatorio a España, «por no haber cumplido de modo satisfactorio las finalidades especificas para las que fueron nombrados», según informe de Alberto Pereira, inspector agregado cultural adjunto para la emigración en la embajada de España en Bélgica.

El asunto tiene su historia. « Se trata de una medida de represión contra unos maestros españoles que han querido interesarse por los verdaderos problemas de la emigración», ha declarado a EL PAIS un miembro del comité coordinador de asociaciones de padres.Todo empezó cuando las asociaciones de padres, comisiones de escuela y comités de alumnos de los medios de la emigración española en Bruselas, enviaron un amplio informe a las autoridades españolas sugiriendo una serie de alternativas al proyecto de construcción de una «Casa de España» en Bruselas. Por medio de la embajada, el Instituto Español de Emigración adquirió recientemente unos solares en el barrio bruselense de Anderlecht, con objeto de construir instalaciones escolares para hijos de emigrantes españoles.

El edificio, con un presupuesto total de unos 325 millones de pesetas, daría acogida a unos 500 alumnos. Los padres de familia contestaron tal proyecto -en vías de realización-, objetando que se pretende edificar un colegio destinado solamente a emigrantes españoles privilegiados, como son los diplomáticos, funcionarios, periodistas, delegados de empresas españolas en Bélgica y, en su día, los eventuales funcionarios españoles de las instituciones europeas.

Casualmente, los 15 maestros que han recibido su orden de traslado coinciden con los firmantes del informe que pone en duda la eficacia de la «Casa de España» para solucionar los problemas de la enseñanza española en Bélgica.

Actualmente hay 4.000 niños españoles que reciben enseñanza parcial española en Bélgica, calculándose en unos 14.000 niños de edad escolar, que deberían recibirla.

Durante una entrevista celebrada hace unos días entre el embajador de España en Bélgica, marqués de Nerva -hoy trasladado a la embajada de España en Francia- y una delegación de padres de familia, el embajador les dijo que los maestros, como él, eran funcionarios del Estado español y como tales podían ser trasladados en cualquier momento.

La diferencia, naturalmente, es que el embajador sube de categoría al hacerse cargo de la embajada en París, y los maestros -por motivos nada claros- deben volver a España.

Algunos periódicos belgas se hacen eco de la situación de los 15 maestros españoles. «Madrid castiga a 15 profesores españoles en Bélgica. No por motivos pedagógicos, sino por su oposición al régimen», titula en primera plana el diario flamenco Hetbelang van Timburg. El diario bruselense Le Soir publica también una amplia información en sus páginas interiores. «Se han desorbitado las cosas. En realidad se trata de un simple cambio de funcionarios, como los hay todos los días», de claro a EL PAIS Alberto Pereira, agregado cultural adjunto para la emigración. Precisó que la decisión de nombrar o cambiar a los maestros para los hijos de emigrantes corresponde al «Consejo Escolar» del Instituto Español de Emigración, que propone los nombres de los maestros al Ministerio de Educación para su trámite. Según el señor Pereira, todos los puestos vacantes debidos al traslado han sido cubiertos y las clases han empezado con toda normalidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de septiembre de 1976

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