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La Primera División 1976-77

El valencia quiere el título y no reparará en gastos

Los dispendios del Valencia han sido el tema más comentado de la pretemporada. Se ha dejado en fichajes 170 millones para mejorar el equipo con respecto al del último año. Diarte, el internacional argentino Kempes, Carrete, Juan Carlos y Castellano, fichado a mitad de la temporada última, son los hombres con los que el Valencia pretende meterse en la lucha por el título.

¿De dónde saca el dinero el Valencia? Eso es algo que nadie sabe, ni el mismo club. Pero el caso es que lo saca, y que lo gasta. Ramos Costa, el presidente, decidió meter al Valencia en el grupo de cabeza, elevarlo a la lucha por el título, en lo que está desde que lo consiguiera, hace cuatro años, con D'Stéfano. Ramos Costa piensa que sin mimbres no hay cesto y ha buscado mimbres de los mejores del mercado: Diarte, fichado del Zaragoza por sesenta millones, cantidad récord en traspaso dentro de nuestro fútbol; Kempes, del Rosario Central, internacional argentino, delantero goleador, comprado por 42; Juan Carlos, joven centrocampista del Hércules, por 30; Carrete, lateral del Oviedo, que pretendió el Barcelona por 18 y Castellano, central y líbero del Granada fichado a finales de la última campaña por 20. En total. 170.Esto le ha costado al Valencia aumentar su presupuesto de 180 millones que alcanzó el año pasado a 317 para éste, lo que significa un aumento de más del 70 por 100. Evidentemente, el Valencia ha decidido tirar la casa por la ventana, pero eso nadie se lo puede reprochar porque cada uno hace con su casa lo que quiere. Y, en definitiva, los gastos no han sido los que pudieron ser, porque el club «ché» anduvo mucho tiempo detrás del «borusser» Bonhof, que hubiera podido ocupar la plaza de Kempes. Por Bonhof pidió el Borussia 108 millones, y se sabe que el Valencia estuvo a punto de echarse para adelante. A última hora, una llamada de prudencia le hizo al club contenerse y volver sus miradas hacia Sudamérica, para incorporar a Kempes, con lo que hubo un ahorro de 60 millones. Hubo, sí, el gasto adicional, que se hubiera tenido que afrontar también caso de fichar a Borihof, de convencer a Keita para que renunciase al año que tenía firmado y se marchara. Hubo que pagarle el Contrato completo, pero eso es una minucia al lado de todo lo que el club ha invertido en su nuevo y lujoso equipo.

En busca del título

Como entrenador el Valencia contrató al sudamericano Heriberto Herrera, que jugó en el Atlético hace tiempo y que después ha entrenado bastantes equipos en España e Italia con diversa fortuna. Heriberto Herrera entrenó el último año a la Unión Deportiva Las Palmas, que hizo una campaña discreta. A sus órdenes tiene esta plantilla:

Porteros: Balaguer, Basauri, Marro y Pereira.

Defensas: Barrachina, Castellano, Cerveró, Cordero, Domingo, Jesús Martínez (argentino), Rivera, Sebastiá, Carrete, Tirapu y Verdugo.

Centrocampistas: Claramunt, Saura, Juan Carlos y Adorno (argentino).

Delanteros: Eloy, Teca, Faubel, Kempes (argentino), Rep (holandés), Diarte (paraguayo) y Valdez (argentino).

Los extranjeros son Kempes y Rep. La plantilla se muestra muy mejorada con respecto a la del año pasado, y en principio, da la impresión de que el Valencia puede formar un «once» de lujo, con un nivel muy alto de calidad individual. El que se acople el juego de unos con el de otros ya es cosa de Heriberto Herrera. Lo que sí parece en principio es que, detrás de ese grupo de presuntos titulares se abre cierto abismo de calidad hasta el resto de la plantilla. Pero, sea como fuere, el Valencia pretende conquistar el título o, cuando menos, colocarse en la lucha por él desde el principio, al mismo nivel que el Barcelona y el Madrid.

El Valencia es el quinto club que más temporadas ha militado en Primera, por detrás del Madrid, el Barcelona, el Athletic y el Español. No fue fundador, y se presentó en Primera el año treinta. Desde entonces se ha mantenido sin problemas. Ha sido campeón cuatro veces en las temporadas 41-42, 43-44, 46-47 y 70-71. Este año se ha propuesto llegar al título por quinta vez. El problema estriba en saber si el club aguantará el presupuesto que se ha echado a la espalda. Ello dependerá, claro, de la afición. Aún no se sabe cuanto van a subir las cuotas de los socios y abonados, porque el Valencia no las renueva en el verano, como es costumbre, sino a fin de año. Naturalmente, el subidón tendrá que ser de órdago, puesto que el presupuesto ha aumentado en un 70 por 100. Será clave lo que en estos meses que median de aquí a fin de año haga el equipo. Si los nuevos y millonarios fichajes responden y el Valencia pelea con la cabeza de la tabla, la gente, aunque a regañadientes, aceptará las nuevas cuotas. Pero si por alguna razón el equipo no va bien muy difícil le va a resultar a la directiva del Valencia colocar los precios al nivel que necesita., para mantener el tren de vida que se ha impuesto. Todo podría acabar en baja masiva de socios, dimisiones en la directiva y un club que se queda en el aire con una deuda impresionante. Nada nuevo, por otra parte.

La ciudad deportiva

Mientras, está paralizado el proyecto que tiene el Valencia de construirse una ciudad deportiva. Posee unos amplios terrenos sobre los que hay tres campos de fútbol de hierba y uno de tierra, y existe desde hace tiempo la intención de construir allí una amplia ciudad deportiva que podría albergar varios deportes. Pero la política actual de la entidad está más por la consecución de un gran equipo de fútbol que por la difusión del deporte en general y la facilitación de su práctica, así que el proyecto queda pospuesto por el momento. Y no sólo eso, sino que, para reducir gastos, el Valencia ha decidido cerrar una de sus secciones deportivas, la de hockey sobre patines, modalidad en la que tenía un equipo que jugaba con el nombre de Agustinos de Valencia, y cuyo presupuesto anual era de 400.000 pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de agosto de 1976