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Jordi Pujol abandona la Banca para dedicarse de lleno a la política

Se ha producido una importante reorganización, a alto nivel, en el seno de Banca Catalana, siendo designado vicepresidente primero Florencio Pujol y vicepresidente ejecutivo Raimon Carrasco. Este último milita en el seno del partido Unió Democrática de Catalunya -al cual también pertenece el presidente de la entidad, Jaume Carner- y es hijo de Manuel Carrasco Formiguera, dirigente del mencionado partido, que fue fusilado en Burgos el 9 de abril de 1938.Estos cambios son fruto del deseo de Jordi Pujol -fundador de la entidad- de apartarse de sus actividades bancarias para ocuparse más activamente del cargo político que desempeña: secretario general del Partido Convergencia Democrática de Catalunya.

Hasta enero del presente año, Jordi Pujol había sido vicepresidente ejecutivo de la entidad, así como, muy posiblemente, el dirigente de la misma que desarrollaba un papel más activo.

Banca Catalana fue fundada en marzo de 1959. Poco después, en julio de 1960, Jordi Pujol fue condenado por un consejo de guerra sumarísimo a siete años de cárcel por hechos de significación política. Como consecuencia, Pujol tuvo que desempeñar durante largo tiempo, sobre el papel, el simple cargo de consejero, ya que por razones políticas no podía ocupar cargos más importantes. De hecho, su función siempre fue capital.

Interrogado por EL PAIS, Jordi Pujol manifestó: «Necesito más tiempo para mis actividades de carácter político. Para ello he ido abandonando, de forma gradual, algunas de mis anteriores responsabilidades en el seno de Banca Catalana». Agregó que, sin embargo, continuaría ocupando el puesto de consejero.

Personas muy próximas a Pujol añadieron que el mencionado político catalán «decidió en su día crear un banco, porque creyó que con ello dotaba a Cataluña de un instrumento necesario: era hacer país. De igual manera se hubiese convertido en zapatero si entonces hubiese considerado que ello era necesario para Cataluña».

En enero de 1975 Pujol pronunció una importante conferencia en una institución pedagógica barcelonesa, en la que afirmó que había terminado el periodo de hacer país para pasar al de hacer política. Estos últimos hechos vienen a ser el punto final de aquella decisión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de julio de 1976