Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El gasto público debe ser competencia de las regiones

"Lo que pagan los catalanes es de los catalanes". La afirmación expuesta por Trías Fargas, catedrático de Economía Política y Hacienda Pública en el segundo coloquio sobre Hacienda Regional, tuvo sus discrepantes.José Luis de Juan y Peñalosa, inspector técnico del Estado, dijo que ese principio es imposible de sostener porque no sabemos cuánto pagan los catalanes, ya que no es lo mismo ingresar (en concepto de tráfico de empresas, aduanas ... ) que pagar realmente.

Más adelante Trías Fragas matizaría que donde dice catalanes entiende también gallegos, andaluces, vascos, etc.. Pero la polémica ya estaba planteada: ¿Hacienda centralizada o federalismo tributario? Fernando Vicente-Arche, catedrático de Derecho Financiero y Hacienda Pública manifestó su gran temor por lo que supondría en una primera gran etapa la descentralización hacendística, ya que partiendo de la situación actual de la Hacienda española dicha regionalización de los ingresos sería enormemente complicada, no sólo para la Administración, sino también para el mismo contribuyente.

Fernando Alonso Amat, inspector técnico fiscal, fue más tajante en su opinión. "Entiendo que el sistema tributario debe ser único".

¿Por qué las regiones más ricas son las que quieren la descentralización?, planteó. La política arancelaria ha beneficiado a Cataluña y al País Vasco y la Hacienda, en definitiva, ha contribuido a estas desigualdades entre regiones ricas y pobres. Argumentó por la supresión de todos los impuestos locales. Por ejemplo, el impuesto municipal de basuras podía estar perfectamente incluido en la contribucion. José Luis de Juan se mostró más descentralizador y más conciliador. Por una parte -expuso- la federalización de los impuestos supone una contradicción en el acercamiento a Europa, ya que la CEE está tratando de armonizar algunos de los impuestos sobre la renta, de sociedades, de ventas. Es decir, de Juan es poco propicio a la descentralización de los grandes impuestos, pero favorable a la regionalización de otros impuestos, tales como las contribuciones rústicas, transmisiones patrimoniales, etc.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 1976

Más información

  • Polémica en torno al centralismo tributario