El Joventut iguala la serie ante el Barcelona con un ejercicio de solidaridad

El equipo de Badalona recupera el factor cancha tras su victoria en el Palau Blaugrana, donde no vencía desde 2014

El pivot croata del Joventut de Badalona Ante Tomic coge un rebote durante el segundo partido de la serie semifinal de la Liga Endesa disputado en el Palau Blaugrana entre Barcelona y el Joventut.
El pivot croata del Joventut de Badalona Ante Tomic coge un rebote durante el segundo partido de la serie semifinal de la Liga Endesa disputado en el Palau Blaugrana entre Barcelona y el Joventut.Quique García (EFE)
Liga Endesa ACB - semifinal - jornada 2Así fue
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Joventut Badalona
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Las frías estadísticas advierten de que cuando un equipo gana el primer partido de las semifinales de un play off, tiene muchas posibilidades de llevarse la eliminatoria, pero luego está la realidad, lo que sucede en la cancha, y la actitud con la que los equipos salen a jugar cada encuentro. El Joventut salió con una predisposición feroz, y una solidaridad gigante. No ganaba en el Palau desde 2014 y lo volvió a hacer en el momento oportuno para igualar la serie de semifinales ante un Barcelona que creía que podría pasearse.

De repente apareció Ante Tomic, apareció Parra, defensor incansable, y apareció Bassas, que no había jugado ni un segundo en el primer partido y que dio una lección magistral en el segundo. Espoleados todos por Carles Durán, el técnico de la Penya, que lleva a la sublimación el cholismo futbolero trasladado al baloncesto. Si el entrenador argentino convirtió en una leyenda el partido a partido, Durán exprimió en el Palau esa máxima, le dio una vuelta de tuerca: “vamos cuarto a cuarto”, decía en el descanso. “Hemos ganado los dos primeros; queremos ganar el tercero”. Y lo ganaron, y arrollaron al Barça en diez minutos fabulosos, y entonces ya no les hizo falta ganar el último, porque la renta les permitió vivir hasta el final, y hacer cargar la responsabilidad al equipo de Jasikevicius, que deberá sudar en el Olimpic de Badalona: “Ahora ellos vienen a nuestro infierno”, sentencia el entrenador del Joventut.

Donde el viernes hubo flojera, en la matinal del domingo apareció la energía de la Penya, que desde el principio tenía claro su objetivo. “La diferencia fue que esta vez salimos a ganar”, apuntó Ante Tomic en los micrófonos de Vamos. Y así fue. El croata, que después de una actuación más que discreta en el primer partido, salió aplaudido por la grada del Palau tras una actuación magnífica, no apareció en el quinteto inicial. Algo quería cambiar Durán. El Barcelona no se sintió cómodo en ningún momento. Tuvo un par de rachas, pero el Joventut las contrarrestaba apretando más en defensa, propiciando las pérdidas. Al descanso, al que se llegó con ventaja visitante, el equipo azulgrana había cometido 13, por una sola del Joventut. Pese al abrumador dominio en el rebote del Barcelona (20-12), la máquina no parecía bien engrasada. La dirección de Calathes no funcionó como otras veces. El griego nacido en Florida, encimado siempre, estuvo bien en la anotación, pero perdió seis balones. Cada vez que robaba el Joventut, corría al contragolpe y hacía sangre en el marcador.

Pese a todo, la calidad azulgrana mantuvo el equilibrio hasta el descanso, pero la presa se desbordó en el tercer cuarto. La defensa agresiva del Joventut, con Pau Ribas, Vives y Parra como máximos exponentes, desesperó al Barça. Sus hombres comenzaron a intentar soluciones por su cuenta, pero frente al sentimiento coral del equipo badalonés, nadie encontró el remedio. Sólo en los dos últimos minutos maquillaron el marcador con una presión desesperada en la salida del balón del Joventut, que sólo se sustanció en la lesión de Andrés Feliz, que se marchó al vestuario con una torcedura de tobillo a falta de dos segundos. El único lamento visitante en todo el partido.

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