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Los investigadores hallaron medicamentos junto al cuerpo de Blanca Fernández Ochoa

La familia de la esquiadora ha comunicado su deseo de instalar la capilla ardiente en Cercedilla, donde vivió la medallista olímpica

Entrada al Instituto Anatómico Forense, en Madrid. En vídeo, Blanca llevaba un blister de medicación en la mochila.

Los investigadores han confirmado este jueves que junto al cuerpo de la esquiadora Blanca Fernández Ochoa, hallada este miércoles muerta en la sierra de Guadarrama, se encontraron varios medicamentos antidepresivos y antipsicóticos. Según fuentes de la investigación el cadáver no presenta ningún golpe o contusión que pueda considerarse causante de la muerte. Este dato se conoce poco antes de que se revele el resultado de la autopsia preliminar de la medallista olímpica, cuyo cadáver presentaba un avanzado estado de descomposición. Fueron sus ropas y sus zapatillas las que llevaron a concluir que se trataba de ella. Las causas definitivas de la muerte no se conocerán hasta que se realicen los análisis toxicológicos, que pueden demorarse semanas. Entretanto, los familiares de Fernández Ochoa han comunicado al alcalde de Cercedilla, Luis Miguel Peña, el deseo de instalar la capilla ardiente en la localidad. El traslado del cuerpo no podrá efectuarse previsiblemente hasta el sábado o el domingo. La familia ha pedido respeto a la prensa y que se espere hasta conocer los resultados oficiales.

Blanca Fernández Ochoa desapareció el 24 de agosto. Ese día, un vecino de Cercedilla se cruzó con ella en la plaza del Ayuntamiento de la localidad. Se saludaron y la deportista olímpica le dijo que se dirigía a La Peñota, una de las rutas de senderistas que parten del merendero de Las Dehesas. En ese lugar es donde ella aparcó su coche, un Mercedes negro Clase A encontrado días después por la Policía Nacional. En su interior estaba la documentación de la esquiadora, unas chanclas y 15 euros. Fernández Ochoa solo se llevó una mochila, encontrada este miércoles en la zona llamada del Pino Solitario, camino de La Peñota. Estaba cerca, aunque un poco más arriba, del sitio en el que fue hallado su cuerpo.

El cadáver de Blanca Fernández Ochoa presentaba síntomas de llevar allí “varios días”, según fuentes de la investigación. Las autoridades, que emplearon tres días de intensa búsqueda en el valle de Fuenfría, dieron con el cuerpo gracias al despliegue más importante jamás realizado en la historia de la Comunidad de Madrid. En él participaron 100 agentes de la Policía Nacional, otro centenar de la Guardia Civil, 25 bomberos, 60 voluntarios de Protección Civil y 11 agentes de la Policía Local. Además, se desplegaron drones, helicópteros, perros de rescate y caballería. Finalmente fue el sargento de la Guardia Civil Francisco Borreguero, que estaba fuera de servicio pero trabajaba como voluntario en la búsqueda, quien encontró el cuerpo.

Los investigadores hallaron medicamentos junto al cuerpo de Blanca Fernández Ochoa

La deportista estaba en paradero desconocido desde el 24 de agosto, cuando fue vista entrando y saliendo del Hipercor de Pozuelo de Alarcón, donde compró un poco de queso. El resguardo de la compra estaba en su mochila. Además, los datos aportados a la policía por el vecino que la vio ese mismo día en Cercedilla, justo junto a la estatua de Paco Fernández Ochoa (hermano de Blanca), convirtieron la zona donde fue finalmente hallado el cadáver en el lugar de búsqueda prioritaria.

Los Fernández Ochoa son una saga de deportistas y una institución en Cercedilla, un pueblo de la sierra de Guadarrama, donde Paquito tiene un monumento en la plaza consistorial, tras ser campeón olímpico en Sapporo 72. El mismo pueblo en el que su hermana Blanca recorrió las calles a hombros tras ganar una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Albertville en 1992.

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