FC BARCELONA

El Barça se acerca al umbral de los 1.000 millones de presupuesto

El club se fija un récord de ingresos para el ejercicio posterior a la venta de Neymar

El tesorero del FC Barcelona, Enrique Tombas (d), y el CEO, Óscar Grau (i), durante su rueda de prensa del balance económico del club.
El tesorero del FC Barcelona, Enrique Tombas (d), y el CEO, Óscar Grau (i), durante su rueda de prensa del balance económico del club. Alejandro Garcia / EFE

No fue sencillo digerir la marcha de Neymar. Pero los 222 millones que pagó el PSG al Barça, dispararon la temporada pasada los ingresos del club, que ahora pretende no bajar el listón. La entidad ha presentado este martes el resultado de las cuentas anuales y el presupuesto para el curso 2018-2019, cifrado como el más alto de la historia de un club deportivo: 960 millones de euros. “Es histórico a nivel mundial. Si comparamos con la NBA o la NFL, tenemos el presupuesto más alto”, ha remarcado Òscar Grau, consejero delegado del club.

La previsión es recaudar 46 millones más de lo que el Barça ingresó la temporada pasada, pero sin los 222 millones -188 netos- que pagó el PSG para fichar a Neymar. “Es un reto -ha señalado Grau-. Tenemos que convertir algo excepcional en una cuestión ordinaria. Hay que incrementar la fuente de ingresos.” El club prevé percibir 44 millones más que el curso pasado en cuestión de derechos televisivos, que incluye los premios de la Champions, más jugosos a partir de este curso; y 93 más por el márqueting, derivado de la captación de nuevos patrocinadores y el control de las tiendas del club, hasta ahora explotadas por Nike. “La gente pensaba que cuando hablábamos de ingresar 1.000 millones al año era una pretensión electoral, pero vamos por buen camino”, ha añadido Grau.

La salida de Neymar, sin embargo, no redujo la masa salarial de sus jugadores. La partida de 588 millones de euros con la que arrancaron las previsiones de la temporada pasada acabó incrementada un 8,6% (llegó hasta los 639 millones), según el balance económico del club. Esos fueron los gastos más importantes de la campaña pasada, un 70% del total. Se trata de un porcentaje considerado de riesgo en el negocio del fútbol, que considera más saludable porcentajes que no excedan el 55%. Sería mucho mayor si el club no hubiera logrado más ingresos y, en consecuencia, no hubiera incrementado el conjunto de sus gastos generales.

El club incluye en esa masa salarial tanto las fichas que cobran los profesionales como las amortizaciones propias de los fichajes. Ese último punto no es baladí, dado las numerosas incorporaciones de los últimos cursos. Los 639 millones de la masa salarial derivan de los 520 millones en fichas (un 42% más que la temporada anterior) y los 119 de las amortizaciones (un 77% más). Para este curso, la junta estima que los salarios representen el 66% del total del presupuesto, un 62% si solo se contemplaran los salarios del primer equipo de futbol. “Pero nosotros somos un club polideportivo, y muchos de nuestros rivales, no” justificó Grau.

Pese a todo, al club le salen los números. Cerró el ejercicio pasado con unos ingresos récord (914 millones, un 29% más), un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 177 millones de euros y un beneficio neto de 20 millones de euros, un 50% menos de lo previsto.

Su endeudamiento neto se sitúa en 157,4 millones de euros, cifra que no se puede comparar con los datos del año pasado, cuando el club admitió que ascendían hasta los 247 millones. Los contables de la entidad han modificado la fórmula del cálculo de la deuda, según explica el vicepresidente y tesorero de la entidad Enrique Tombas, para adaptarse a los criterios de LaLiga y poder contrastarse con el resto de clubes españoles. Requerido por EL PAÍS, el Barça no ofreció una cifra comparable a la deuda de hace un año. 

La deuda actual, inferior a los 200 millones permite al club continuar con las inversiones del Espai Barça, tal como se comprometió Josep Maria Bartometu. “Llevamos tiempo trabajando en los naming rights del nuevo estadio”, reconoce Grau. El club pretende conseguir los 200 millones que estableció en el proyecto inicial para desarrollar el Espai Barça. “No es fácil, pero soy optimista. Tenemos posibles contratos de entre 15 y 25 años”. Fuentes del club aseguran que a finales de temporada la decisión debería estar tomada y ya debería conocerse el apellido del Camp Nou.

La Liga como mínimo

Para que el presupuesto se cumpla, el club cuenta en ganar la Liga y llegar a los cuartos de la Champions League, como mínimo. “Pero también queremos ganarla, claro”, recuerda Grau. En caso de levantar el trofeo, los bonos extras por resultados de la plantilla implicarían un desembolso extra no programado.

Tampoco se prevén nuevas incorporaciones en enero –“aunque si son necesarias, se contemplarán con cariño”, justifica Grau- ni los posibles beneficios por jugar en Miami.

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