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El Barça gasta el 84% de sus ingresos en los sueldos de sus jugadores

La masa salarial se dispara y el club necesitará encontrar nuevas fuentes de financiación

El tesorero Enrique Rombas (i) y el director ejecutivo Óscar Grau. Ampliar foto
El tesorero Enrique Rombas (i) y el director ejecutivo Óscar Grau. EFE

El Barcelona presentó un presupuesto récord. Más que ningún otro club en el mundo del fútbol, el Barça planificó que en la temporada 2017-2018 tendrá unos ingresos de 897 millones de euros, un 26% superior al del curso pasado (708 millones). Un incremento que está sostenido, principalmente, en el traspaso de Neymar. La venta del brasileño dejó un resultado económico de 144 millones, una vez que a los 222 que pagó el PSG se le descontaron la amortización anticipada y una provisión de 44 millones por el contencioso judicial que el club tiene con el futbolista. Sin embargo, las cuentas del club vuelven a poner en alerta a la entidad. La masa salarial se dispara hasta el 84% respecto de sus ingresos. Números alarmantes si tiene en cuenta que el indicador máximo de seguridad se cifra en el 70% y el óptimo en el 55%.

“Lo más importante es tener un equipo competitivo”, aseguró Oscar Grau, director ejecutivo del Barcelona. La masa salarial incluye dos conceptos, salario más amortización (precio del fichaje en relación a los años de contrato del jugador), y se computa en función de los ingresos ordinarios de la entidad. Es decir, sin tener en cuenta los traspasos. El Barça planea gastar 588 millones en los sueldos del área deportiva, mientras que sus ingresos ordinarios serán de 707 millones. “Fue un verano atípico. Hubo una venta extraordinaria, lo que generó fichajes extraordinarios”, explicó Grau. Si el Barcelona analiza sus gastos en salarios en relación a los ingresos totales proyectados (897), la masa salarial disminuye hasta el 66%.

En la entidad azulgrana están convencidos de que tienen la capacidad para aumentar su negocio ordinario. “El club tiene que poner todos los esfuerzos para que sus ingresos no sean extraordinarios sino ordinarios. La idea es tener un política de cantera, controlar los gastos y generar más ingresos. Tenemos que pensar en el largo plazo y la masa salarial debería ser del 60%”, dijo el director ejecutivo. Una situación que obliga al club a expandir su poder de recaudación hasta en 150 millones. Una tarea, en cualquier caso, que ya está en marcha. Nike pasará a pagar 60 millones, se espera que los ingresos de la UEFA sean de 50 millones (hoy, son de 35) y el club planea cerrar en el corto plazo nuevos contratos de patrocinios.

El Barcelona cerró la temporada pasada las renovaciones de Ter Stegen, Luis Suárez, Rakitic y Busquets. Y esta temporada se acordaron los nuevos contratos de Iniesta y Messi, aunque el 10 todavía no estampó su firma. “El socio sabe que Leo ha renovado, ya buscaremos la fecha más adecuada para realizar el acto protocolario”, dijo el ejecutivo. Nuevos vínculos que pusieron en alerta las finanzas del club, cuando todavía queda pactar los renovaciones de Piqué y Sergi Roberto.

El Barça planea seguir invirtiendo en el Espai Barça, proyecto al que se destinarán 55 millones. Ya se comenzaron las obras en el Estadio Johan Cruyff (el nuevo Miniestadi). Aunque la deuda aumentará hasta 300 millones (el curso pasado fue de 247), el Barça mantiene un crecimiento constante de sus ingresos con un promedio del 7% anual. El beneficio neto para la próxima campaña será, según los cálculos del área económica, de 21 millones. “Estamos en una posición muy solvente y muy sostenible. Tenemos capacidad proactiva y reactiva”, concluyó Grau.

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