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Carolina Marín remonta y alcanza su tercera final del Mundial de Badminton

La onubense, de 25 años, vence en tres sets a la china He Bingjiao (13-21, 21-16 y 21-13) y puede convertirse en la primera jugadora de la historia en ganar tres campeonatos del mundo

FOTO: Carolina Marín. / VÍDEO: Mensaje de Marín tras el partido.

Carolina Marín pretende ser eterna. Y va camino de conseguirlo. La onubense, de 25 años, alcanzó la final del Mundial de bádminton en un partido espectacular, trepidante, resuelto en el último set contra una de las grandes promesas del circuito, la china He Bingjiao, de 21 años (13-21, 21-16 y 21-13). La española tiene en su mano convertirse en la primera jugadora de la historia en ganar tres Mundiales, tras los que ya consiguió en 2014 y 2015.

No puede Carolina Marín reprimir su alegría cada vez que consigue un punto. Carolina chilla. Y salta, como si no quisiera olvidar que el partido sigue vivo. La española vociferó como en ningún otro partido en este campeonato, donde llegaba a semifinales sin ceder un solo set, tras remontar el set inicial y disputar el partido más complicado hasta el momento. Tras un 2017 irregular, Marín recupera su mejor versión en el mejor momento. Tres meses después de conseguir su cuarto Europeo, el Mundial vuelve a estar a tiro.

He Bingjiao pareció un muro desde el principio. O un pulpo, porque llegaba a todos los rincones y todo lo devolvía. La china demostró por qué había vencido a Tai Tzu Ying, la número uno del mundo, en la ronda anterior. La asiática minimizó la agilidad y aleteo de Marín con una solidez extraordinaria. Marín se movía por toda la pista, avanzaba, retrocedía, golpeaba, insistía, pero He Bingjiao dominaba desde el centro y percutía sin piedad cada volante corto de la española. El control de la china parecía tan evidente que no hubo necesidad siquiera de reclamar un golpeo de Marín que pareció caer en la línea pero que los jueces no dieron por válido en el primer set.

Pero con el marcador en contra y centenares de aficionados empujando a su rival, Carolina Marín se rebeló. Empezó ganando el segundo set y la fortaleza de He Bingjiao empezó a diluirse. Aparecieron las dudas de la china y la onubense se creció. Nada reflejó mejor la dureza del partido que la caída simultanea de las dos jugadores en un punto que se llevó Marín y que dejó a ambas por los suelos. Llegó el empate y el partido regaló un set final dramático.

Y Carolina Marín no falló. La española dominó la última manga desde el principio, digirió toda la tensión de cada golpeo y la expulsó 21 veces, por cada punto conseguido. Una Marín leyendaria pretende ser eterna.

 

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