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Kane, el regordete que se inspiró en Tom Brady

El delantero inglés, rechazado en el Arsenal por su físico, es el máximo goleador del Mundial a base de creer en sí mismo

Kane, en el duelo ante Colombia. Ampliar foto
Kane, en el duelo ante Colombia. REUTERS

Inglaterra se quedó pálida. Los fantasmas del pasado aparecieron de nuevo entre la hinchada de los Tres Leones cuando Harry Kane (Londres, 24 años) chocó con el portero Asmir Begovic en el partido de la Premier entre el Bournemouth y el Tottenham. Una pesadilla recurrente; en vísperas de la Copa del Mundo, la figura del equipo entraba en la enfermería. Ya había pasado con Wayne Rooney en 2006 y también con David Beckham en 2002. El delantero llegó tocado a Alemania; y el mismo mal padeció el volante en Corea y Japón. Pero Kane alegró rápidamente a sus seguidores: “Voy a llegar perfecto al Mundial, que nadie se preocupe porque yo no lo estoy”. No mintió. A los 20 días ya estaba de regreso en el derbi con el Chelsea. Una semana más tarde volvió a anotar su nombre en el tablero. Entonces, los hinchas ingleses pudieron respirar: Harry Kane llegaba a Rusia en plena forma, no como Rooney (cero goles en Alemania) y Beckham (uno en Corea y Japón).

Al Spice Boy, en cualquier caso, le alcanzó para vengarse de Argentina, sobre todo de Diego Simeone —en 1998, Inglaterra había caído eliminada a manos de la Albiceleste en un partido en el que fue expulsado por una simulación del actual técnico del Atlético de Madrid. Su gol de penalti selló el triunfo de los británicos—. “Aquel partido diría que es uno de mis grandes recuerdos como aficionado”, afirma Kane. Y pasó de mirarlo por la tele a pedirle fotos. Después de que el Arsenal le cerrara las puertas de su cantera “por regordete y poco atlético” según Liam Brady, el entonces responsable de la cantera de los gunners, pasó por la escuela de Beckham en el barrio de Greenwich antes de terminar en la cantera del Tottenham.

Parecía que la suerte, finalmente, se alineaba con Kane. Conoció a su ídolo y a Katie, ayer otra alumna en la escuela, hoy su mujer. Allí se acabó el paralelismo entre Beckham y Kane. Mientras el volante se entregó al glamour, al delantero difícilmente se le podrá ver en las revistas del corazón. Se sabe poco de su vida, más allá de su gusto por el golf y el fútbol americano. Fue justamente viendo un documental sobre la vida de Tom Brady, el popular quarterback en el que se inspiró, cuando encontró su lugar en el Tottenham después de cuatro cesiones consecutivas. “Tom fue la sexta selección de su draft. No lo podía creer. Todos dudaron de él. Incluso cuando llegó a la universidad. Un cazatalentos decía que era alto y desgarbado, que parecía que nunca había visto una sala de pesas”, cuenta Kane. Brady ha ganado cuatro Super Bowls con los New England Patriots y ha sido tres veces MVP.

Después de su paso por el Leyton Orient (2010-2011), Millwall (2011-2012), Norwich City (2012-2013) y Leicester City (2013-2014), Kane se plantó en el Tottenham: “Me quiero quedar. Quiero una oportunidad”. Se la dieron. Definitivamente, la suerte ya estaba de su lado.

La mano de Pochettino

“Antes de mi llegada, el estilo de Kane consistía en jugar de espaldas a la portería, mantener el balón, esperar que llegaran las oportunidades y meterse en el área. Ahora muerde. Siempre está corriendo, va a presionar, siempre en alerta. Está vivo en cada minuto del partido”, le elogia Mauricio Pochettino en su libro Brave. Desde que el argentino se sentó en el banquillo de White Hart Lane, el atacante lleva 105 goles y 16 asistencias en 139 partidos en la Premier. El cuadro de Londres ya ató a su máxima estrella hasta 2024.

“El mundo siempre está cambiando, los equipos evolucionando. Es difícil estar todo el tiempo en lo más alto. Aparecen nuevos equipos, nuevos jugadores. Hay nuevos futbolistas en la montaña rusa que se están anunciando. Y no hay mejor manera de hacerlo que en un Mundial, como Harry”, asegura Gareth Southgate. Con Messi y Cristiano de vacaciones, el inglés busca el cielo en el Mundial a partir de los cuartos de hoy (16.00, Cuatro) ante Suecia. “Para los jóvenes, ellos siguen siendo una inspiración… pero queremos seguir empujando”, añade Kane, que suma seis goles en Rusia. “Es un tipo súper profesional. Un líder increíble, todos sabemos la capacidad que tiene para marcar. Creo que no nos quedan palabras para describir lo bien que lo está haciendo”, remata Trippier.

“Estamos con más hambre”, dice Kane. Hoy ya nadie lo juzga de regordete ni anda buscando ánimo en las aventuras de Tom Brady. Kane quiere meter a Inglaterra entre los cuatro mejores, un hecho inédito desde Italia 90.

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