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Todos los caminos llevan a Dembélé

Tras la negativa de Griezmann, el Barça confía en que el nuevo secretario técnico, Abidal, sea capaz de reconducir al extremo francés para que ofrezca su mejor versión

Dembélé, durante un entrenamiento con la selección francesa. Ampliar foto
Dembélé, durante un entrenamiento con la selección francesa. AFP

Hace cuatro días, el Atlético publicó una foto en su web en la que se veía al consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín junto al renovado Lucas Hernández, al fichado Lemar —lo pudo contratar el Barça por 120 millones y por 80 en los dos cursos anteriores pero lo rechazó— y a Griezmann, que prefirió ser el rey colchonero antes que el escudero de Messi. La instantánea hirió el orgullo del Barça porque desde la directiva entendían que la composición debería ser distinta, con el presidente junto a Umtiti, Dembélé y Griezmann. Pero no fue así porque Bartomeu —llevó en exclusividad la operación, hasta el punto de que el exsecretario técnico Robert Fernández no habló con el atacante en ninguna ocasión— no logró convencer al goleador cuando la operación no entrañaba más dificultad, pues el Barça fue el primero en enterarse de la cláusula de 100 millones, seguramente porque el agente del jugador también trabaja con el técnico azulgrana Ernesto Valverde.

Ocasión perdida

“Era la ocasión de debilitar a un gran rival como el Atlético”, señalan desde las oficinas del Barcelona. “Pues al final hemos salido nosotros mal parados”, añade otra voz de la entidad. Resulta que Bartomeu falló en el trato y en los argumentos, al contrario de lo que hacía el área deportiva, que logró convencer a Verratti —debió de cambiar de agente por imposición del PSG tras intentar forzar su salida al Barça—, a Coutinho —pidió el transfer requesta la Premier para salir del Liverpool—, a Di María —por el que se negoció hasta el último día de mercado— y a Dembélé, que se marchó de Alemania a París como medida de fuerza para que le dejaran salir. Insuficiente para la remozada dirección deportiva del Barça, con Pep Segura al frente y con Bartomeu tras los biombos porque prefirió cambiar a la secretaría técnica para despedir a Fernández y fichar a Abidal, también a Ramon Planes de adjunto, a quien conocía de su época de vicepresidente deportivo cuando éste estaba en el Espanyol. Y ahí es donde se juntan los nombres de Abidal, Griezmann y Dembélé.

Tras una exposición argumentada por Segura en la que reflejaba los motivos para la designación de Abidal —experiencia en el vestuario azulgrana, preparación para el cargo y conocimiento del mercado francés—, quedó claro que el nuevo secretario técnico hará también de puente entre los jugadores y el club, ahora que parece que Segura no puede entrar en el vestuario por petición de los futbolistas, después de que señalara un error de Piqué como “determinante” en la única ocasión que habló tras un partido, en la Supercopa del curso anterior cuando cayeron ante el Madrid.

Pero Abidal hará también otra función en el club y, según cuentan desde los despachos de la ciudad deportiva, es una razón de peso para ponerle de secretario técnico, toda vez que no tiene experiencia en el cargo (por lo que se decidió incluir a Planes en la fórmula), aunque sí muy buena sintonía con todos en esa idea de crear un muy buen grupo de trabajo en el área deportiva. “Abidal se encargará de ayudar y orientar a Dembélé”, deslizan desde el club. Algo que el protagonista también siseó en su presentación, cuando le cuestionaron si el no fichaje de Griezmann daba más espacio a Dembélé. “Es un jugador con mucho talento y tiene un gran potencial. Ahora debe estar centrado en hacer un gran Mundial, luego descansar en sus vacaciones y venir a trabajar a tope. A mí me tocará también la gestión del vestuario junto al entrenador y hablaré con los jugadores. Sé oler la situación de cada uno, rectificar y dar apoyo a los que lo necesitan”, explicó Abidal.

Sucede que el club quiere justificar el gasto por Dembélé 105 millones fijos más 40 en variables—, por más que nadie dude de su talento. “Pasó una lesión grave, una intervención, muchas críticas y encima no tuvo la absoluta confianza del técnico”, señalan desde la entidad; “y él ha tenido la personalidad de tirar hacia delante, de jugársela siempre en el campo. Así que con un poco de orientación y con la ayuda de alguien que ya triunfó en el club, seguro que ofrece su mejor versión”. Desde el club, sin embargo, también indican que se busca a un delantero y/o extremo que multiplique las opciones del ataque azulgrana. Más que nada porque hay 100 millones que no se gastaron.

El Barcelona adelanta la llegada de Arthur, que vendrá en verano

Al exsecretario técnico Robert Fernández le bastaron unos pocos partidos para escoger a Arthur (Grêmio) como el centrocampista que podía mejorar al Barcelona. “Nos contó que es un jugador diferente, de esos que reciben y saben darse la vuelta”, señalan desde las oficinas del Camp Nou; “y tener la capacidad de girarse es algo que hacen muy pocos futbolistas, como podían hacerlo Iniesta y Xavi”. Argumentos que convencieron al área deportiva porque el Barça, con Robert en Brasil, cerró el acuerdo para incorporar al jugador en enero de 2019.

Ocurre que la lesión de Aleñá, que pasa por el quirófano para tratarse una lesión muscular, ha acelerado el proceso de Arthur porque el Barça ha decidido traerle ahora en verano, a pesar de que debe afrontar un gasto extra que ronda los seis millones de euros. Junto a Arthur llegará De Jong —falta cerrar el acuerdo con el Ajax— o puede que Pjanic, aunque desde el área deportiva no se deciden al respecto.

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