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Javier Aguirre: “Alemania será un gran parámetro para saber de qué estamos hechos”

El exseleccionador de México en dos periodos (2001-2002 y 2009-2010), reflexiona sobre los avances del fútbol de su país en su eterna búsqueda del partido de cuartos de final

Javier Aguirre
Aguirre, durante un partido de la Liga en 2013. Getty Images

Javier Aguirre (Ciudad de México, 1958) ha sido un médico de urgencias para el seleccionado de México. En dos ocasiones tomó el relevo de dos entrenadores, Enrique Meza y Sven-Göran Eriksson, para clasificar a su país al Mundial del fútbol en 2001 y 2009, respectivamente. Tuvo menos de 12 meses de trabajo en ambas ocasiones. En esos dos Mundiales, su equipo fue eliminado en los octavos de final. “Perdimos la oportunidad de meternos entre los ocho mejores del mundo”, cuenta el antiguo director técnico del Atlético.

Pregunta. Muchos exjugadores suyos aún añoran las charlas en el vestuario y en las ruedas de prensa. ¿Por qué cree que pase eso?

Respuesta. Soy un convencido de que como entrenadores nuestra herramienta es la palabra y la credibilidad: es la congruencia entre lo que dices y haces. Hay que buscar la claridad si tú eres muy rebuscado o si te sorprenden en alguna incongruencia es difícil que crean en ti. Hasta la fecha soy el mismo. En una conferencia de prensa sigues defendiendo lo indefendible.

P. Usted se hizo cargo de dos generaciones de la selección de México que estaban en apuros. ¿Cómo fue trabajar a contrarreloj?

R Los jugadores que no funcionaba, como en el 2001 y 2009, se aferraban a un clavo, confiaban en sus condiciones, pero necesitaban de tener la confianza del entrenador y escucharlo. Llamé a jugadores que a lo mejor no iban habitualmente a la selección, pero que me podían ir bien, especialmente en 2001. Cambié al 80 % de la base. En 2009 quizá fue un poco más fácil porque el antiguo entrenador era extranjero [Eriksson] y no tenía un dominio del castellano y yo, con mi forma tan primaria para hablar, pues cambió radicalmente el discurso del entrenador. No hubo muchos cambios de futbolistas, pero sí el discurso fue directo al corazón. Había que salir de ese apuro que nos encontrábamos.

P. ¿Se apoyó en ciertos jugadores para hacer buen grupo? ¿De quiénes?

R. Recuerdo a Cuauhtémoc Blanco, Rafael Márquez, Gerardo Torrado y a Óscar Pérez. Me ayudaron muchísimo en el día a día con los jugadores, con el manejo de grupo, con la dinámica del entrenamiento y funcionamiento.

P. ¿Le hubiera gustado tener un proceso largo y no tan corto con el seleccionado mexicano?

R. Es difícil porque uno no escoge cuándo ir a la selección, la selección te elige a ti. A mí me escogieron en momentos complicados para las eliminatorias. Me adapté a las circunstancias, intenté desde el primer día tapar agujeros, intenté ir a contrarreloj y lograr el objetivo de ir al Mundial. A partir del Mundial ya hablamos de otra historia. Es mucho mejor estar cuatro años trabajando con tu misma idea a estar 12 meses. Prefiero que se me den 48 meses para plasmar una idea, para ir eligiendo correctamente, para ir por etapas.

P. ¿Cuál ha sido el jugador mexicano más virtuoso que le haya tocado dirigir?

R. Habría que distinguir entre el talento natural con la pelota. Cuauhtémoc Blanco fue uno de ellos. Fue un virtuoso. Otro de gran talento natural fue Óscar Pérez, un jugador que nació para ser portero. Sin duda [Rafael] Márquez sabe jugar muy bien sin balón, tácticamente es muy eficaz, lee bien los partidos. Son jugadores que entienden bien el juego sin balón, son virtudes que a lo mejor ven, sólo aprecian a quien lleva la pelota y hace los goles. Blanco entendía muy bien el juego, vaya. Cuauhtémoc era un maestro de la gambeta, de los sombreros, un asistente natural y tenía una visión de juego impresionante.

P. De la selección actual, ¿quién le parece el más influyente?

R. La respuesta es fácil: Rafael Márquez. Tan sólo por experiencia y por los logros deportivos, su trayectoria. Rafa es el referente de este grupo. Es el pilar del equipo, no tengo la menor duda y tampoco el entrenador.

Javier Aguirre
Cuahtémoc Blanco celebra un gol con Aguirre. Getty vía AFP

P. ¿Márquez aún puede aportar a nivel cancha o puede ayudar más como un guía para Juan Carlos Osorio?

R. No lo sé. Sería irrespetuoso meterme en la piel del entrenador a juzgar. Sí sé que Rafa tiene ese instinto, esos galones para ganarse a los jugadores dentro y fuera del campo. Eso te lo da tantos años de carrera y tanto bagaje que tiene. Fuera de lo que espera el señor Osorio, él va porque va a servir, no creo que vaya porque la selección sea de amigos. Van los que deben estar. Lo malo es que sólo puedes llevar 23.

P. ¿Cuál es el recuerdo más nítido que tiene de Márquez?

R. Quizá el gol que metió en el Mundial de Sudáfrica [1-1]. Fue muy importante porque estábamos siendo injustamente superados, debimos haber ganado.

P. ¿El fútbol mexicano se aferra a sus grandes ídolos? Claudio Suárez llegó al Mundial de 2006 con 37 años, Jorge Campos en el 2002 con 36, Cuauhtémoc Blanco con 37 en Sudáfrica y ahora Márquez con 39.

R. Entiendo que la gente tiene vigencia y tiene talento. Me acuerdo de Chava Reyes, Héctor Hernández, Horacio Casarín, la Tota Carbajal, gente que se retiró mayor porque aportaban. Fueron jugadores con un gran talento invaluable y de condiciones sobrenaturales que les ayudaron a ser referentes de experiencia de la selección azteca. Uno va perdiendo capacidades físicas, pero va ganando otro tipo de aspectos.

P. Antes existía una queja en su país porque México no tenía suficientes futbolistas en Europa. Ahora hay más de 12 en Europa. ¿Se ha progresado?

R. Sí, sin lugar a dudas es un gran avance. Recuerdo que en 2002 solamente Rafa Márquez y Paco Palencia estaban en Europa: el primero estaba en el Mónaco y el segundo en el Espanyol. En 2010 tuvimos algunos más. Me acuerdo de Giovani Dos Santos, de Jonathan… Lo ideal es competir y jugar con más jugadores ‘europeos’, pues es mejor. Sólo por el hecho de estar fuera de su hábitat, fuera de su zona de confort eso les obliga como seres humanos a estar con los cinco sentidos bien despiertos, a estar todos los días alerta porque están en un lugar donde no pertenecen y que les van surgiendo cosas que van resolviendo.

P. ¿Qué opina de la decisión de los hermanos Dos Santos y de Carlos Vela para irse a jugar a Estados Unidos?

R. Son unas decisiones que hay que tomar en la vida misma y a nivel profesional. Por ejemplo ¿qué hace el juvenil de Santos en el Oporto B [Joao Malek]? ¿Qué se le perdió allá? Estando tan a gusto en México o el chico [Omar] Govea que se van para allá a, digamos, Ligas menores. ¿Por qué Vela se fue cuando era el segundo mejor jugador extranjero de la historia de la Real Sociedad? Son cosas muy personales. En ese aspecto hay que respetarlos. La MLS es una Liga inferior a la española, eso no está en duda, pero quizá el bienestar personal de Gio y del resto familiar. Es respetable. Yo mismo me fui como entrenador y jugador a Europa ganando la cuarta o la décima parte que me ofrecían en México, con dificultades económicas como Osasuna, pues no era tan atractivo cuando en México tenía muchas ofertas mejores. Agradezco que mi mujer me acompañe a todos lados.

P. ¿Esta selección, es una de las mejores?

R. Alguien comentaba que esta gente ya había ganado medallas olímpicas, mundiales a nivel juvenil y ya tenía la experiencia de mundiales. Como que era el momento, la generación dorada, no sé, no soy de poner calificativos. El currículum de los que están en la lista de Osorio me llama la atención lo que han conseguido con la selección mexicana y a nivel de clubes. Creo que sí estamos ante una gran oportunidad de juntar a muchos talentos que se han ido curtiendo desde chavos. Algo aporta para la esperanza.

P. ¿Qué opina del estilo de Juan Carlos Osorio?

Javier Aguirre
Aguirre en el Mundial de Sudáfrica. Getty vía AFP

R. A mí me gusta el estilo. Lo conozco desde hace años. Me gusta su forma de parar al equipo, su forma de plantear los partidos. Se me hace atractivo para el público. En ese sentido es un fútbol vistoso de tener la pelota, de tener muchas ocasiones de gol, de hablar con mucha gente.

P. ¿Cómo tomar un partido contra el vigente campeón del mundo?

R. Ese es el partido clave. Será un gran parámetro para saber de qué estamos hechos, para ver si México puede o tiene condiciones para pasar de la fase de grupos. Sobre todo para valorar si te puede tocar o no Brasil en el cruce, otro favorito al título. Es una enorme oportunidad. No es fácil jugar contra el campeón del mundo en la primera ronda. Desde que salió en el sorteo, el profesor Osorio está pensando en esos 90 minutos y cómo complicar a los alemanes y ojalá que México vaya en una línea ascendente. En las últimas ediciones, México ha pasado de grupo.

P. Paul Breitner, exfutbolista alemán, dijo en entrevista con este diario que él no lleva a sus hijos a hacer deporte para que se diviertan, sino para que ganen. ¿Falta mucho para que esa cultura ganadora llegue a México?

R. Bueno, es difícil. Uno ve a los alemanes en su forma de competir que no sólo es en el fútbol, en el tenis, en natación… Son competidores hasta el último minuto, es su forma de ser, su idiosincrasia. Los latinos son más relajados. Los mexicanos hemos adquirido mucha competencia, somos competitivos, otra cosa que nos falte un gran un título para ganarnos un lugar en la élite, como sí lo consiguieron Francia o España.

P. ¿Qué hay de Suecia y Corea del Sur? Parecen ser equipos engañosos

R. La lógica te dice que México es superior a Suecia y a Corea del Sur. Es muy fácil decir que vamos a ganar. México tiene mejor historia en los Mundiales, mejor Liga y mejores jugadores, pero luego sucede que ¡tienes que jugar el partido, que hay 25.000 circunstancias que no controlas! No me atrevería a decir que vamos a ganarle a este y a perder con este. Hay que pensar en ganar.

P. En México dicen que el cargo de seleccionador es uno de los más tensos y cuestionados. Incluso más que el de cualquier presidente, gobernador o alcalde. ¿Qué tan cierto es?

R. Evidentemente hay una responsabilidad social, pero hay una gran diferencia: a los gobernantes los elige el pueblo, en principio. En el fútbol no, lo elige un grupo de propietarios de equipos y lo analizan en un comité. Sí hay una responsabilidad en cuanto a tu comportamiento, a tu discurso y a tu función.

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