Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El juego total de los Warriors rinde a la NBA

Golden State consolida su dominio con su tercer título en cuatro años ante Cleveland y LeBron, que jugó con una lesión en la mano

warriors - cavaliers Ampliar foto
Iguodala, Thompson, Curry, Green y Durant con el título. AFP

Las toneladas de talento de un superequipo como Golden State Warriors no dejan resquicio para el debate. Es de largo el mejor de la NBA, del mundo, y con su tercer título en los últimos cuatro años prolonga una era de dominio. Así lo reconoce todo el mundo y lo verbalizan los directores deportivos de las 30 franquicias que ya en la encuesta de pretemporada predijeron por unanimidad que iba a ser el campeón. La escuadra que dirige Steve Kerr lo confirmó con una demostración de poderío incluso superior a la esperada, barriendo en la final a Cleveland por 4-0. Cerraron la serie por la vía rápida y ganaron el cuarto partido por 23 puntos (85-108). Tal fue su dominio que redujeron el último cuarto a un mero acto protocolario. LeBron James pudo despedirse sin ningún tipo de estrés. Tiró la toalla cuando faltaban algo más de cuatro minutos. Saludó a Draymond Green, a unos y a otros, y se fue a su banquillo a esperar el fin de la agonía.

LeBron James se fue dolido en el alma por la derrota —acumula seis finales perdidas— y en la mano por la lesión que, según desveló, se autoinfligió al estampar un puñetazo a una pizarra en el vestuario tras perder el primer encuentro en Oakland por 124-114, tras una prórroga. Anotó 51 puntos en aquel duelo, el único en que los Cavaliers tuvieron una clara opción al triunfo. Pero los últimos segundos del equipo de Tyronn Lue fueron un desbarajuste y dieron pie a una prórroga en que sucumbieron. De ahí la rabia del Rey. A partir de ahí, la final quedó monopolizada por los Warriors. Un día Stephen Curry anotó un récord de nueve triples y 33 puntos; otro Kevin Durant metió 43; y en el cuarto asalto Baby Face sumó 37 y Durántula un triple doble: 20 puntos, 12 rebotes y 10 asistencias.

Los dos finalistas cerraron una temporada en la que atravesaron por muchas dificultades. Golden State fue superado por Houston en la Conferencia Oeste de una fase regular en que Cleveland, en el Este, solo pudo concluir en la cuarta plaza. “Ha sido nuestra temporada más difícil, tanto en la fase regular como en los playoffs y creo que esto va a ser cada vez más complicado”, expuso Kerr. “Somos el equipo con más talento, y en este campeonato es el talento el que gana los títulos, pero hubo un momento en que el mensaje no calaba en mis jugadores”.

Draymond Green profundizó: “Hemos tenido que superar muchas adversidades: mentalidad, lesiones, complacencia, de todo”. Las lesiones afectaron a jugadores clave. Curry estuvo parado dos meses y no pudo competir en la primera ronda de los playoffs contra San Antonio (4-1) ni en el primer partido de las semifinales de Conferencia contra Nueva Orleans (4-1). Andre Iguodala solo pudo jugar tres partidos de la final de Conferencia contra Houston (3-4), en la que los Warriors estuvieron contra las cuerdas (3-2), y no reapareció hasta los dos últimos partidos de la final contra Cleveland.

Pendientes de otra decisión de LeBron

La gran pregunta que planeó en el Quicken Loans Arena de Cleveland tras la final es ¿dónde jugará LeBron James la próxima temporada? La estrella concluye su contrato. “En el momento en que os hablo no sé absolutamente nada, no tengo la respuesta”, aseguró LeBron. A sus 33 años, resurgen las dudas, como ya sucedió en 2010 cuando dejó Cleveland para firmar por Miami. Entonces lo anunció en directo en un programa de televisión exprofeso que se tituló The Decision y que levantó una ola de indignación y de detractores del jugador. LeBron explicó que una cosa es segura, consultará su decisión con su familia.

LeBron suma tres anillos en las nueve finales que ha disputado. Intentará que el equipo en que juegue la próxima temporada, sea Cleveland u otro, aspire al máximo a conseguir el anillo, algo complicado si los Warriors mantienen su potencial. También concluye su contrato con Cleveland, el español José Manuel Calderón, que ahora podrá elegir entre las ofertas con las que ya cuenta.

“¿Una dinastía? No soy quien debo decirlo. Todo lo que sé es que hemos conseguido algo muy grande y que pocos jugadores han podido obtener. Ya se hablará de la historia de la NBA después”, sentenció Curry. Además de su tercer título en los últimos cuatro años, Golden State suma seis en toda su historia y se sitúa tercero en el cómputo igualado con Chicago Bulls y solo por detrás de los Celtics, con 17, y de los Lakers, con 16. Los Warriors de Curry, Durant, Klay Thompson, Draymond Green e Iguodala empiezan a ser comparados con los grandes de la historia, los Celtics que arrasaron en la década de los sesenta, los Lakers de los ochenta, los Bulls de los noventa o los Spurs que, desde 1999, han ganado cinco anillos y se han matenido siempre en la excelencia.

El juego de los Warriors no ha sido tan chispeante este año, pero han exhibido más registros. “Creo que perdimos 10 de los últimos 17 partidos de la fase regular”, dice Kerr. “Tuvo que pasar alguna cosa en el inicio de los playoffs para reencontrarnos con nuestra defensa. Desde el primer partido contra los Spurs, Pop (Gregg Popovich) me dijo que se enfrentó a la mejor defensa esta temporada. Esa defensa nos dio alas para el resto de los playoffs”.

Kevin Durant fue elegido por segundo año consecutivo el jugador más valioso de la final (MVP). El alero de 29 años promedió 28,8 puntos, 10,8 rebotes, 7,5 rebotes y 2,3 tapones en los cuatro partidos de la final ante Cleveland. “Todo el mundo ha cumplido con su misión. Nuestra defensa ha sido impecable y ha limitado a Cleveland a un 34% de acierto en el tiro. Lo que cuenta es que somos un grupo de jugadores deseosos de ganar y que va a seguir mejorando. Y eso crea un buen ambiente en el equipo”. Curry, MVP de la temporada en 2015 y 2016, no ha conseguido el MVP de las finales ya que en la que ganaron los Warriors en 2015 el elegido fue Andre Iguodala.

Más información