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El clavo ardiendo de Wenger

El Arsenal se agarra a la Europa League para salvar la temporada, pero se cruza en San Siro ante un Milán en alza y un anuncio de su técnico Gattuso: “Quiero once jugadores envenenados”

Arséne Wenger antes del partido del pasado fin de semana en Brighton.
Arséne Wenger antes del partido del pasado fin de semana en Brighton. AP

Diez de los 16 equipos que entran en juego este jueves en los octavos de final de la Europa League no ocupan en la actualidad, en sus campeonatos de liga, puesto de acceso directo a la próxima Liga de Campeones. Entre ellos están Milán y Arsenal, dos gigantes que se cruzan en San Siro (19 horas, BeIn Sports) y dentro de una semana en el Emirates Stadium londinense, dos grandes con diferente cuño. Solo Real Madrid y Barcelona han levantado más títulos europeos que el Milán, que va por 22, pero que en el siglo actual apenas suma tres y solo ha ganado dos ligas en ese tiempo. El Arsenal es un paria en el palmarés continental, con apenas una Copa de Ferias que data de 1970 y la Recopa de 1994 ganada al Parma. Pero se ha convertido en un clásico tras no faltar a 19 Champions consecutivas y superar la primera fase de grupos en las 17 últimas. Hasta que el año pasado quedó por detrás del cuarto puesto en la Premier. Desde 1996 no le ocurría. Justo antes de que Arsène Wenger llegase al club.

Partidos y horarios de la Europa League

Los partidos correspondientes a la ida de los octavos de final de la Europa League están previstos para el jueves 8 de marzo. Estos son los duelos y horarios:

19 h.

At. Madrid - Lokomotiv Moscú

B. Dortmund - RB Salzburgo

Milán - Arsenal

CSKA Moscú - Lyon

21,05 h.

RB Leipzig - Zenit

Lazio - Dinamo Kiev

O. Marsella - Athletic

Sporting - Viktoria Plzen

Los partidos de vuelta están señalados para el jueves 15 de marzo.

El Arsenal parecía haber tocado fondo la pasada primavera, pero ganó la Copa. Wenger renovó su contrato por dos años más para garantizar su continuidad como técnico hasta pocos meses antes de convertirse en un septuagenario y acometió una renovación que no pasó de maquillaje y reforzó su fama de gestor nada desprendido. Vendió a buen precio a suplentes como Oxlade-Chamberlain, Giroud, Walcott, Coquelin, Gabriel Paulista y Szczesny e intercambió a Alexis por Mhkitaryan. Con lo ingresado incorporó a Aubameyang y Lacazette. Ninguno de los dos podrá jugar contra el Milán en un partido al que Wenger llega en peor situación que nunca: la afición es un clamor contra él y ha empezado incluso a desertar del estadio, en 2018 su equipo ha jugado trece partidos y perdió ocho. En ese tiempo cayó eliminado en la Copa ante un rival de inferior categoría, el Nottingham Forest, en la Premier es sexto a trece puntos del cuarto –“hay que ser realistas y es casi imposible que llegemos a esa plaza”, asume el entrenador alsaciano- y perdió la final del Copa de la Liga ante el Manchester City. “¡Un terremoto!”, se sorprendió Wenger ante las críticas. “Quiere decir que hemos acostumbrado a la gente a jugar en Wembley”, completó ya a la defensiva.

La Europa League le llega en marzo al Arsenal como un clavo ardiendo al que agarrarse tras perder cuatro partidos seguidos. No ocurría algo así desde hace 17 años. Contra el Brighton, el pasado fin de semana y su gente en pie de guerra, Wenger reservó a piezas como Ramsey o Bellerín. Hace poco menos de un mes todavía no le daba prioridad a la Europa League sobre la competición doméstica, pero hoy ya no dice lo mismo. Un fiasco contra el Milán le dejaría en una posición muy delicada quizás no de cara a una destitución inmediata, pero si para una resolución de su contrato en verano con Carlo Ancelotti y Thierry Henry asomando como alternativas.

Aficionados del Arsenal piden la destitución de Wenger en el partido contra el Brighton.
Aficionados del Arsenal piden la destitución de Wenger en el partido contra el Brighton. AFP

“Están en problemas, pero son más fuertes que nosotros”, se tapa Gennaro Gattuso desde Milán. Como entrenador es aún más Gattuso que como jugador. Llegó al equipo la última semana de noviembre, en su primer partido empató contra el Benevento, que no había puntuado y le marcó gol en tiempo de prolongación con un remate de su portero. Perdió tres de los cinco partidos siguientes, canceló la cena navideña del equipo y decretó un régimen de concentración indefinido que duró seis días justo hasta unas horas antes de Nochebuena. El 27 de diciembre el Milán le ganó al Inter en partido de Copa y suma ya trece partidos de perder, con apenas tres empates. “Le ha cambiado la cara al equipo, le ha dado una identidad, un sentido de pertenencia”, valora su excompañero Andriy Shevchenko. El Milán recorre en el campeonato doméstico el camino inverso al Arsenal. Llegó a estar a quince puntos de cuarto y ahora está a ocho y con partido menos. San Siro se llenará como en las mejores noches de veladas europeas ante la llamada de Gattuso: “Quiero once jugadores envenenados”.

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