Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Jupp y la academia

Heynckes rema a contracorriente. Sin embargo, él también fue un innovador

Heynckes, durante un entrenamiento con el Bayern.
Heynckes, durante un entrenamiento con el Bayern. AFP

Cuando Jupp Heynckes se sentó por primera vez en el banquillo del Bayern de Múnich, Julian Nagelsmann acababa de nacer. Era 1987. El ahora entrenador del Hoffenheim dirigió por primera vez un partido en la Bundesliga con solo 28 años. Heynckes fue campeón del mundo como jugador en 1974, en el Mundial celebrado en su casa, en Alemania. Tenía 29 años y había marcado más de 200 goles en su carrera profesional a la sombra de Gerd Müller.

El cuento ha cambiado. Una corriente dice en Alemania que Heynckes y Nagelsmann se darán el relevo este verano en el Bayern. Se llevan 42 años.

La Bundesliga presume hoy de entrenadores probeta, diseñados en academia, fruto del trabajo que la federación alemana puso en marcha a raíz del fracaso de la selección en la Eurocopa 2000, donde no superaron la fase de grupos. Ahora un tercio de los técnicos de la liga tiene menos de 40 años.

Supongo que habrá quien crea que Heynckes pasa por ser ya un entrenador de “sota, caballo y rey” en lo táctico, desactualizado, llamado por su amigo Uli Hoeness con el único recado de restablecer el orden tras el jaque de los jugadores a Carlo Ancelotti. Pero de momento el Bayern vuelve a ser líder en la liga y ha reconducido la situación del equipo en la Champions. Heynckes rema hoy a contracorriente. Sin embargo, él también fue innovador. San Mamés no olvidará su rombo liderado por Julen Guerrero desde la mediapunta con solo 18 años, con dos delanteros que hoy entrenan a Athletic de Bilbao (Cuco Ziganda) y Barcelona (Ernesto Valverde).

Otros ganaron más, pero pocos jugaron mejor en Bilbao después de aquellas dos Ligas ochenteras. Es más, decantó unas elecciones en favor de Javier Uría posando en una fotografía con la que anunciaba un acuerdo para regresar al club. En Tenerife simplemente hizo historia. Y después, la séptima del Real Madrid en Ámsterdam.

Hoy tiene 72 años y afina hasta en su sentido del humor. Ha pasado del “soy un lujo para el Athletic” de 2002 al “acepté el reto del Bayern porque mi perro Cando ladró dos veces”.

Entiendo que el debate no se reduce a un “vieja escuela” frente a los “recién licenciados”, pero mejor bueno que joven. Un respeto por la tercera edad.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.