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La larga partida que acabó con Lopera

Accionistas béticos acorralaron al máximo accionista del Betis hasta firmar un pacto que puso fin a 10 años de guerra en el club andaluz y pretende devolverlo a la base

Manuel Ruiz de Lopera accede a los juzgados. Ampliar foto
Manuel Ruiz de Lopera accede a los juzgados.

“Entiendo que haya discrepancias en la forma a la que se ha llegado a la paz jurídica del Betis. Pero después de 10 años de pelea Lopera es historia en lo que es un ejemplo del triunfo de la sociedad civil sobre el poder del dinero en el fútbol”. Así se expresa el abogado Miguel Cuéllar, uno de los artífices, junto a su hermano Adolfo, del pacto que el pasado 28 de julio puso fin a 25 años de presencia de Manuel Ruiz de Lopera en el Betis, donde se convirtió en máximo accionista en 1992. El fin a una época marcada por el poder omnímodo de Lopera. El fin de 10 años de un auténtico laberinto judicial en el Betis, con Lopera sometido a dos procesos judiciales, cinco años de administración judicial (de 2010 a 2015) tras la intervención del club ordenada por la juez Mercedes Alaya, un concurso de acreedores e incluso un duro descenso a Segunda con 25 puntos en 2014.

Lopera firmó su rendición, aunque con matices. El acuerdo contempla que el 51.34 % de las acciones del Betis suscritas por Lopera en 1992 y ahora registradas a favor de Luis Oliver pasen a propiedad del club para ser puestas a disposición de socios y accionistas. A cambio, Lopera recibe 8.850.000 euros (10 % al contado y dos pagos en octubre y febrero) y Oliver (al que Lopera vendió sus acciones en 2010) 6.575.000 euros. Los béticos que demandaron a Lopera (agrupados en tres plataformas de accionistas) y el propio club salen de las causas que mantenían contra Lopera. La primera por delito societario y apropiación indebida en un juicio ya iniciado después de una denuncia en 2008 y la segunda por la presunta suscripción irregular del 31,38 % de las acciones por parte del propio dirigente, sin sentencia aún. Lopera asume una condena de seis meses (no irá a la cárcel) por apropiación indebida sustituible por multa en el proceso penal. La Fiscalía le pedía 3 años de cárcel en este juicio ya iniciado. Los abogados de la acusación, hasta 14.

El acuerdo implica también que estas acciones compradas a Lopera sean ahora puestas a disposición de los béticos. Un 31 % de ellas saldrán a la venta a 120 euros por acción solo para socios y accionistas con un máximo de 10 acciones por persona, siempre a título individual y sin acción preferente de compra para los actuales accionistas. Si no se suscribieran las 36.869 acciones, las sobrantes pasarían a una segunda ronda, a un precio superior, que puede estar en torno a los 500 euros. Al 20 % restante de las acciones optarían los béticos y accionistas que hayan comprado en la primera ronda a un precio que podría rondar también unos 500 euros.

“Hemos seguido el método de los clubes de la Bundesliga y pretendemos que un 60 % del capital social del Betis esté atomizado entre los béticos”, aclara Cuéllar. “Lo ideal es que haya 10 accionistas que manden en el club, pues no se puede llevar el Betis de manera asamblearia, pero estos accionistas sufrirán de contrapoderes, entre ellos un montón de béticos pequeños accionistas”, aclara Cuéllar. “Ha sido durísimo. Al principio éramos cuatro locos, pero el beticismo reaccionó. No hemos peleado tanto para que ahora el Betis quede en manos de dos o tres personas. Los béticos tienen que comprar ahora las acciones y está previsto que se les ayude para ello. Habrá una comisión que vigile el proceso”, aclara el abogado. 

“¿Por qué no se ha seguido hasta el final con los procesos judiciales contra Lopera y ahora se le paga dinero? No olvidemos que pasara lo que pasara en el juzgado Lopera poseía el 20 % de las acciones (el otro 31 % estaba en disputa en el Juzgado de lo Mercantil) y había que pagárselas. También había que compensar a Oliver porque le avalaba un contrato de compraventa de 2010. Al final regresa el 51 % del Betis por unos 15 millones. Puede parecer mucho, pero, ¿cuánto vale el Betis? Además, los pleitos hay que ganarlos y la paz pedía alguna cesión. Los procesos penales en torno a la administración de empresas con complicados… La defensa de Lopera también tenía sus argumentos”, aclara Cuéllar. El Betis adelanta el dinero para los pagos a Lopera y Oliver, dinero que luego regresará al club con la venta de las acciones.

Lopera llegó al poder del Betis en 1992 y ha estado en litigio con un grupo de accionistas desde 2008

Junto los hermanos Cuéllar, en la plataforma denominada Liga de Juristas Béticos pelearon contra Lopera significados miembros de la sociedad sevillana, como el expresidente de la Junta de Andalucía José Rodríguez de la Borbolla. Otra de las plataformas opositoras, Béticos por el Villamarín, dirigida por el expresidente bético Hugo Galera, no ha suscrito el pacto por entender que contra Lopera había que ir hasta el final en los procesos judiciales. La tercera plataforma en lucha desde 2008 ha sido Por Nuestro Betis, asociación de béticos de base.

“Estoy a favor del pacto y de un Betis siempre en manos de los béticos. Lo que no quiero es que el Betis salga de Lopera para quedarse ahora en manos de cuatro. Espero que la comisión que controle la venta de las acciones haga bien su trabajo. No veo claro que los béticos vayan a poder comprar acciones por 120 euros”, aclara Manuel Castaño, máximo accionista individual del Betis en estos momentos con algo más del 4,5 % de las acciones. Exconsejero de la entidad, ha quedado fuera en la negociación y firma del pacto.

“¿Lopera derrotado? Bueno, depende. Si a usted le piden tres años de cárcel y 14 desde la acusación particular, más 20 millones de indemnización, y resulta que le dan cerca de nueve millones y le retiran avales por importe de cuatro, ¿firmaría usted el pacto a pesar de considerarse inocente y de no haberse llevado un duro del Betis?”, afirman a este diario desde el entorno del que fuera presidente del Betis.

Lopera llegó al Betis en 1992.
Lopera llegó al Betis en 1992.

Mientras, Ángel Haro, presidente del Betis, y José Miguel López Catalán, vicepresidente, han auspiciado este pacto respaldados por su incontestable triunfo en la última Junta Extraordinaria de Accionistas del pasado mes de junio. Un 21 % de los accionistas del Betis apoyaron su labor del 31 % del total del capital social presente en la junta. “El Betis no podía estar otros 10 años más judicializado. Las plataformas han luchado para que las acciones vuelvan al Betis por un coste mínimo. A Lopera y Oliver le hicimos entender que esto era lo mejor para el Betis”, afirma el vicepresidente José Miguel López Catalán. Se lo hicieron entender con juicios, dinero, presión y una durísima pelea desde 2008 que ha acabado por abrir un nuevo rumbo en la historia de un club centenario como el Betis, muy cerca de alcanzar la cifra de 50.000 socios.

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