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Cómo evitar que una aventura se convierta en una pesadilla

Las cinco reglas para mantenerse en el lado seguro en los viajes de aventura

Fotograma de la película "127 horas" Ampliar foto
Fotograma de la película "127 horas" Fox Searchlight

Hace más de 20 años que viajo para practicar deportes y actividades outdoor y jamás he sentido la curiosidad de verme en una situación en la que tuviese que beberme mi propia orina o cortarme el brazo con una navaja suiza multiherramienta, como el protagonista de la película 127 horas, basada en un hecho real. Se oye mucho la frase Venga hombre, la aventura es la aventura , pero a mí solo me gusta oírla si voy a la costa gaditana sin reserva hotelera. Por los países esos de climas extremos, orografía imposible o naturaleza sobrecogedora, prefiero asumir riesgos calculados, a mi nivel técnico y estado físico. Todo lo demás no es más que material para guionistas de películas o para los, mucho más imaginativos, guionistas de El último superviviente.

Así que, para reducir al máximo cualquier riesgo, lo que hago es preparar los viajes respetando las cinco reglas siguientes. Lo primero es documentarme sobre el destino y la actividad que voy a realizar. Por lo general, escribo un correo electrónico al guía o a la empresa en destino y pregunto hasta el último detalle que me puede preocupar. Si, por ejemplo, voy a hacer un senderismo o una ruta de bicicleta de montaña, pido que se me envíe la ruta exacta, pregunto por el clima, las condiciones, el nivel requerido o la equipación necesaria. Después voy a Google MAPS y repaso la ruta, y miro en algunas webs y foros, tipo Trip Advisor, para saber qué opinan otros aventureros del destino y de la empresa contratada. Y por último recopilo información y artículos del destino. La información es la mejor herramienta para reducir riesgos. En este punto, nuestro protagonista de 127 horas, Aron Ralston interpretado por el actor James Franco, era un experto.

Cuidado con el Agua

Rio Ganges
Rio Ganges REUTERS

Beba agua embotellada. Asegúrese de abrir personalmente la botella.

No pida hielo en su bebida, no importa el calor que haga.

No se cepille los dientes con agua del grifo.

Si no hay más opciones que agua de cursos naturales. Hervir durante 10 minutos. Utilice pastillas potabilizadoras (Micropur Forte o MT10) de ventas en farmacias y tiendas de viaje de aventuras. El agua sabrá fatal pero será segura.

Lleve siempre consigo suficiente agua para la jornada.

Si no está seguro sobre un cauce de agua no se bañe, podría contagiarse con enfermedades de piel y ojos.

Una vez en destino, o incluso antes de partir, dejo todo el programa a alguien de confianza, para que sepa dónde estoy y qué voy a hacer en cada momento. Hoy en día con las aplicaciones y GPS disponibles esta es una de las opciones más que recomendables. El día de la jornada me aseguro de que una persona responsable en destino sepa cuál va a ser nuestra ruta y el tiempo estimado que nos va a llevar completarla. Este fue el primer fallo Aron Ralston, y de los gordos.

Nunca realizó ninguna actividad al aire libre solo. Recuerdo una vez que salí a correr de noche yo solo y no me llevé móvil. Pisé mal mientras corría por un parque bien iluminado y me produje un esguince que me impedía apoyar el pie. No estaba a más de 900 metros de mi casa, pero por el parque nadie pasaba a esas horas y no podía llamar a nadie. Las pasé canutas hasta que llegué al portal de mi casa. Imagínese que eso le pasa a alguien a 14 kilómetros del centro de información de un parque nacional de Alaska, por ejemplo. Segundo gran error de James Franco.

En destino también compruebo la previsión del tiempo y lo contrasto con el guía. Una vez volviendo de bucear en República Dominicana, nos pilló tal tormenta tropical en el barco que me hizo devoto de Santa Bárbara para los restos. De navegar por aguas turquesa, tranquilas como un espejo y un cielo despejado, pasamos a olas de cuatro metros y nos cubrieron nubes negras como la boca de un lobo. En aquella ocasión no sé si el patrón del barco comprobó el pronóstico del tiempo, o no tenía a bordo un detector de tormentas, o simplemente sabía lo que teníamos para merendar esa tarde pero apuró mucho para no perder el dinero de la inmersión, el caso es que hasta que llegamos a puerto lo pasamos bastante mal. Moraleja, no delegar la confianza de todo en el personal receptor de destino. El clima es factor que más aventuras convierte en pesadillas. La película no nos dice si James Franco comprobó la previsión del tiempo, pero si le llega a caer una de esas lluvias en el Parque Nacional de Canyonlands en Utah, se ahoga en 10 minutos. La buena noticia es que no hubiese tenido que beber su propia orina.

Libro del Mes

Cómo evitar que una aventura se convierta en una pesadilla

Si usted se imagina en situaciones en las que se va a necesitar de pericia especial y conocimiento del medio para sobrevivir, este libro, Manual de Superviencia, le puede dar algunas pistas

Una vez me preguntaron qué haría yo si buceando viese un cofre lleno de monedas de oro a 50 metros de profundidad, y respondí que si mi plan de buceo contemplaba bajar hasta los 30 metros, terminaría mi inmersión con calma y según lo planificado, intentaría recordar las coordenadas donde vi el cofre y volvería otro día, probablemente el día siguiente, con un plan de buceo para bajar 50 metros. En los espacios abiertos hay que ser conservador, utilizar la táctica del catenaccio y analizar todo con mucho sentido común. Si va a realizar, por ejemplo, un trekking de siete horas y te das cuenta, al cabo de media hora, de que no llevas agua suficiente, date la vuelta y regresa. Nada de pensar que alguien compartirá el agua, o que seguro encontrará un arroyo. Una retirada a tiempo es una victoria, hay que vivir para triunfar otro día. Cualquier problema que le genere una duda “razonable” es más que suficiente para abortar la misión. En estos casos más vale ser tachado de “cobarde” por los demás que de “idiota sin remedio” por usted mismo más adelante. No quiero insistir en que en 127 horas, James se la jugó, pero bien metiéndose por cañones y grietas estrechas, ya lleva el pobre bastante.

Estos consejos cubren el 95% de las vicisitudes con los que se puede encontrar en sus aventuras. El otro 5% de variables que solo los dioses controlan debe usted subsanarlos con su pericia, experiencia y técnica, y estas se consiguen viajando mucho, realizando muchas jornadas y apuntándose a cursos de perfeccionamiento. Al final, todo es diversión.

Recuerde que a James Franco, Aron Ralston, le metió en problemas no seguir las anteriores reglas, pero le sacó del apuro su experiencia y determinación. Solo le costó un brazo y, lamentablemente para efectos del guion, no se lo tuvo que comer…aunque eso hubiese estado genial... para la película, quiero decir.

Equipo de Supervivencia

Bahía de Cook, Isla de Mo'orea, Polinesia Francesa
Bahía de Cook, Isla de Mo'orea, Polinesia Francesa Balder

Sí aun siguiendo las reglas, una de las vicisitudes que caen en el 5% de incontrolables le hacen vivir una aventura a la antigua usanza, quizá estar equipado con el siguiente equipo básico le ayude. Ocupa poco espacio y puede llevárselo a sus destinos... menos civilizados.

Equipo de Supervivencia. Meta en una bolsa impermeable la siguiente relación.

  • Una multiherramienta, con corta cabos.
  • Una cuerda de guitarra para coser resistentemente.
  • Una vela.
  • Un mechero.
  • Cinta aislante.
  • Un rotulador negro de tinta indeleble, para señalizar.
  • Bote de superglue de Loctite.
  • Preservativos.

Equipación Básica

  • Chubasquero: cortaviento ligero, ni pesa ni ocupa sitio. Insustituible para mantenerse seco durante las tormentas, mantener calor en noches frías.
  • Linterna de cabeza: Dejan las manos libres y las pilas que requiere son más pequeñas.
  • Toalla húmeda: Ocupa poco, absorbe mucho agua y se seca rápidamente.
  • Sandalias deportivas: ocupan una tercera parte que unas botas de senderismo, son cómodas en climas tropicales, y se secan rápidamente. Se pueden utilizar con calcetines.
  • Bandolera: Menos voluminosa que una mochila y accesible en todo momento.
  • Pantalones ligeros oscuros – Que repelan el agua

Minibotiquín

  • Antibiótico en crema: las heridas en los trópicos se pueden infectar rápidamente.
  • Biodramina: la alternativa al suicidio en los viajes moviditos.
  • Antihistamínicos: por si se es alérgico al polen.
  • Hidrocortisona: no sea que se tenga una reacción excesiva a la picadura de algún insecto.
  • Laxante: Un intestino constipado puede llegar a ser una tortura.
  • Antidiarreico: Por ha tenido que beber agua no fiable.
  • Paquete rehidratante: para recuperar las sales y el agua por si sufre diarrea.
  • Repelentes de insectos: Para evitar utilizar la hidrocortisona.

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